Discusiones, malestar en la pareja, rutina, falta de sexo, o las infidelidades son las razones más habituales por las que una pareja decide asistir a terapiadeparejaweb.com para evitar la fractura amorosa o para, al menos, intentar salvar a la confianza.
Hay quienes acuden cuando dilucidan indicios que algo no marcha del todo bien; empero, en la mayoría de los casos, se espera entre seis a siete años, cuando la relación muestra signos de agobio. La clave está en ir cuando ambos convivientes lo perciban y tengan las mismas metas; poco vale si uno quiere recomponer la corriente afectiva, y el otro escindirla.
A continuación, mostraremos qué son las terapias, cómo funcionan y para qué sirven.
¿Qué es la terapia de pareja?
Nos referimos a ella para describir una forma de contención psicológica que busca mejorar la comunicación y resolver inconvenientes dentro de una relación íntima. En contraposición con las asesorías de los problemas de relación, que pueden ser aplicadas puntualmente mediante sesiones individuales, terapia de pareja es un término enfocado a la psicoterapia para dos individuos dentro de una relación.
Claves para saber cómo funcionan las terapias de pareja
Estas son las pautas esenciales que ayudan a discernir cómo funciona la terapia en pareja desde la perspectiva de los acudientes:
- Definir si el problema debe ser abordado en terapia: no todos los problemas tienen solución a través de la terapia. En ciertos casos, es conveniente no recurrir a esta vía; por ejemplo, en los casos de maltrato físico o psicológico.
- ¿Presencial u online?: en la actualidad, son muchos los psicólogos que además de la terapia convencional, se abren al formato de la psicología online basada en videollamadas por medio de dispositivos electrónicos con cámara.
- Elegir el lugar apropiado: es importante elegir un centro de terapia o consultorio del cual se tengan referencias positivas y garantías de tratos cordiales.
- Agenda común: este proceso requiere ponerse de acuerdo manteniendo constancia en los horarios. Coincidir en un proceder que no genere asimetrías y problemas que desencadenen nuevos conflictos.
- Valorar la posibilidad de asistir a terapia individual: muchas veces, los profesionales sugieren combinar la terapia de pareja con sesiones individuales para uno o ambos miembros de la relación, en pos de atender problemas de carácter personal que están desgastando la relación. En dichos casos, no es conveniente señalar culpas, simplemente tomarlo como una buena oportunidad para exteriorizar malestares no solo en la relación, sino en otros ámbitos de la vida.
- Compromiso: es de sumo interés, no saltearse sesiones porque, en ocasiones, funciona como una excusa para abandonar el tratamiento.
¿Para qué sirven las terapias de pareja?
Para ser precisos, las terapias de pareja ayudan a solucionar los siguientes aspectos:
- Comunicación: en terapia se crea un ambiente tranquilo y seguro donde ambos pueden transmitir sus emociones y sentimientos, comunicándolos de forma constructiva.
- Confianza y química: si bien todos los acudientes tienen diferencias y similitudes, se trata de encauzar a través de la empatía, un vínculo de fortalecimiento de la confianza y seguridad de ambos.
- Vida sexual: una pareja comparte sus problemas tanto fuera como al interior de la cama. La interconexión de la vida sexual, puede repercutir negativamente en el grado de satisfacción pasional, si no se la aborda como es debido.
- Valoración de esfuerzos: el aforismo “no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes”, es válido aquí. Aprender a reconocerse el uno al otro significa, poner en valoración el esfuerzo que supone cambios; a identificar y reconectar con lo que nos gusta del otro.
Entender que los problemas se resuelven de a dos y no en modo individual, es un primer paso para lograr cambios positivos en la pareja. Cuantas más manos hay para resolver malestares, mejor.
