El budín de naranja sin harina ni azúcar se ha convertido en una de las recetas favoritas para quienes desean disfrutar de un postre casero, esponjoso y aromático sin renunciar a una alimentación más ligera. Preparado con ingredientes naturales y accesibles, este budín es ideal para acompañar un café, como merienda o incluso como desayuno energético.
A continuación, te contamos cómo prepararlo en pocos pasos y con un resultado sorprendente.
Ingredientes del budín de naranja sin harina ni azúcar
Para esta receta saludable necesitarás:
- 2 naranjas (su jugo y ralladura).
- 3 huevos.
- 1 taza de avena molida (sirve como sustituto de la harina).
- 1 taza de dátiles o endulzante natural (puedes usar stevia o miel, según tu preferencia).
- 1 cucharadita de polvo de hornear.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 1 pizca de sal.
- Opcional: nueces, almendras o chips de chocolate sin azúcar.
Paso a paso: cómo preparar el budín de naranja
- Prepara la base: hidrata los dátiles en agua caliente durante 10 minutos y luego procésalos hasta obtener una pasta suave.
- Bate los huevos en un bowl hasta que estén espumosos, agrega la esencia de vainilla y una pizca de sal.
- Incorpora la avena molida junto con el polvo de hornear. Mezcla de forma envolvente para mantener la textura ligera.
- Añade el jugo y ralladura de naranja, junto con la pasta de dátiles o el endulzante elegido.
- Integra opcionales como frutos secos o chips de chocolate.
- Vierte la mezcla en un molde engrasado y hornea a 180 °C durante 35-40 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga limpio.
Consejos para un budín perfecto
- Usa naranjas frescas y orgánicas, ya que su ralladura potencia el aroma.
- Si deseas un budín más húmedo, puedes añadir 2 cucharadas de yogur natural sin azúcar.
- Para una versión más proteica, reemplaza parte de la avena con harina de almendra.
- Se conserva hasta 4 días en refrigeración dentro de un recipiente hermético.
El budín de naranja sin harina ni azúcar es la muestra de que lo saludable también puede ser delicioso. Con pocos ingredientes, fáciles de conseguir y en menos de una hora, podrás tener un postre esponjoso, aromático y libre de culpas.
Ideal para quienes buscan alternativas más naturales y nutritivas, esta receta se adapta tanto a quienes siguen planes de alimentación bajos en azúcares como a quienes simplemente disfrutan de los sabores cítricos en la repostería casera.
