Las fuertes lluvias en el Área Metropolitana de Guadalajara han dejado varias calles bajo el agua, provocando complicaciones a los conductores. Uno de los riesgos más comunes es que el motor se apague en plena inundación.
En ese caso, lo primero es no intentar encenderlo de nuevo. El agua puede haber ingresado al sistema de combustión y, al forzarlo, se corre el riesgo de sufrir un “golpe de agua”, lo que puede dañar de forma permanente el motor.
Si el nivel del agua sigue subiendo, asegúrate de salir del vehículo solo si es seguro y busca un lugar elevado. Una vez a salvo, contacta a los servicios de emergencia.
Cómo pedir ayuda y prevenir mayores riesgos
Cuando tu auto quede varado, utiliza las luces intermitentes o triángulos de seguridad para advertir a otros conductores. Después, comunícate con tu aseguradora o con una grúa para recibir asistencia profesional.
También es importante recordar que nunca debes intentar cruzar calles inundadas. La corriente puede arrastrar tu vehículo o dejarlo completamente inservible.
Finalmente, una vez fuera de peligro, lleva tu auto con un mecánico especializado. La revisión profesional es clave para detectar daños y evitar que el problema vuelva a repetirse.
