La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ordenó la suspensión definitiva de una obra hidráulica que atravesaba zonas de mangle en las charcas salineras de Xtampú, en el municipio de Dzemul.
El proyecto, impulsado por el alcalde Wilberto Flota, se realizaba sin contar con permisos de impacto ambiental, representando una violación directa a la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente.
Aunque la intervención se presentó como parte de un plan para rehabilitar el sistema de agua potable, en los hechos incluyó excavaciones, colocación de tuberías y desmonte de vegetación en un ecosistema costero protegido.
Acciones ilegales
De acuerdo con el resolutivo PFPA/37.7/2C.28.2/0179-23, estas acciones fueron ilegales. Por ello, la Profepa ordenó la suspensión inmediata de los trabajos y anunció que se aplicará una sanción económica contra el alcalde por los daños ocasionados.
Las denuncias contra la obra comenzaron en 2023 por parte de ejidatarios, salineros y defensores del territorio, pero fue hasta 2025, tras la reactivación del proyecto, que las protestas se intensificaron.
Testimonios locales afirman que trabajadores municipales incluso bloquearon el acceso a las salineras con material de construcción, afectando directamente la actividad productiva de la comunidad.
Un ejidatario advirtió que el desmonte de vegetación no solo pone en riesgo la biodiversidad de la zona, sino también la subsistencia de las familias que dependen de las salinas tradicionales, consideradas patrimonio natural y cultural del litoral yucateco.
La comunidad de Dzemul recibió la resolución de la Profepa como una victoria ciudadana. Ahora exige que la sanción económica se aplique sin excepciones y que se tomen medidas reales para reparar el daño ambiental.
