El sangrado nasal, conocido médicamente como epistaxis, es un problema muy común que puede presentarse en personas de todas las edades. Aunque la mayoría de los casos no son graves, la manera en la que reaccionamos influye mucho en detener la hemorragia de forma rápida y evitar complicaciones.
En este artículo te explicamos por qué sangra la nariz y cuáles son los errores más comunes al intentar detener el sangrado, además de algunos consejos prácticos para manejarlo correctamente.
Causas más frecuentes del sangrado nasal
La nariz es una zona muy vascularizada, lo que significa que contiene una gran cantidad de vasos sanguíneos cerca de la superficie. Esto la hace especialmente sensible a diferentes factores, entre los que destacan:
- Clima seco: el aire seco puede resecar las mucosas, provocando que se agrieten y sangren.
- Golpes o lesiones: un impacto directo en la nariz puede romper vasos sanguíneos.
- Rinitis y resfriados: al sonarse con fuerza o tener inflamación nasal, aumenta la fragilidad de los capilares.
- Uso excesivo de descongestionantes: algunos sprays nasales irritan las mucosas si se utilizan en exceso.
- Hipertensión arterial: en personas con presión alta, la probabilidad de hemorragias aumenta.
- Manipulación nasal: introducir los dedos o limpiar con fuerza la nariz también puede generar pequeñas lesiones.
En la mayoría de los casos, el sangrado proviene de la parte anterior de la nariz y suele detenerse en pocos minutos si se actúa correctamente.
Errores más comunes al detener una hemorragia nasal
Aunque casi todos han enfrentado un sangrado nasal alguna vez, muchas personas cometen errores que dificultan la detención de la hemorragia. Estos son los más frecuentes:
- Echar la cabeza hacia atrás
Es uno de los errores más comunes. Al hacerlo, la sangre no se detiene, sino que fluye hacia la garganta, lo que puede causar náuseas o vómito. - Tapar la nariz con algodón o papel
Colocar objetos dentro de la nariz puede irritar más la mucosa y prolongar el sangrado. - Acostarse inmediatamente
Lo recomendable es mantener una postura erguida. Acostarse favorece que la sangre se dirija hacia la garganta. - No presionar correctamente
Muchas personas solo limpian la sangre sin aplicar la presión adecuada en las aletas nasales, que es el método más efectivo para detener la hemorragia.
Cómo actuar de manera correcta ante un sangrado nasal
Si presentas un episodio de sangrado, lo ideal es seguir estos pasos sencillos:
- Siéntate y mantén la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante.
- Presiona con los dedos las aletas de la nariz (parte blanda) durante al menos 10 minutos sin soltar.
- Respira por la boca mientras aplicas la presión.
- Coloca una compresa fría o una bolsa con hielo en el puente de la nariz para ayudar a contraer los vasos sanguíneos.
En la mayoría de los casos, el sangrado se detendrá de esta manera.
¿Cuándo acudir al médico?
Aunque la epistaxis suele ser leve, es importante buscar atención médica en los siguientes casos:
- Si el sangrado dura más de 20 minutos.
- Si es muy abundante o recurrente.
- Si ocurre tras un golpe fuerte en la cabeza o la cara.
- Si la persona tiene enfermedades de coagulación o está tomando anticoagulantes.
El sangrado nasal es un evento frecuente y, aunque normalmente no es grave, puede resultar alarmante. Conocer las causas más comunes y evitar los errores al detener la hemorragia es clave para manejarlo de forma segura. Recordemos: no echar la cabeza hacia atrás, no introducir objetos en la nariz y aplicar presión directa son las medidas más efectivas para detener la epistaxis.
