Padres optan por caricaturas clásicas de los 90 para niños con menos estímulo

Padres optan por caricaturas clásicas de los 90 para niños con menos estímulo
Padres optan por caricaturas clásicas de los 90 para niños con menos estímulo

En un mundo donde los niños crecen rodeados de pantallas y animaciones modernas, muchos padres han decidido volver la mirada hacia las caricaturas clásicas de los años 90, buscando un entretenimiento más equilibrado y menos sobreestimulante.

En 2024, Lauren Isler, madre y creadora de contenido en Instagram, compartió cómo cambiar la programación de sus hijos a clásicos de la televisión infantil de los 90 transformó notablemente su comportamiento. Según relató, los programas actuales, llenos de colores intensos, efectos sonoros y edición rápida, captan completamente la atención de los niños, dificultando la realización de otras actividades y provocando irritabilidad cuando se les pide apagar la pantalla.

Diferencias entre series modernas y clásicas

Las series de los 90 ofrecían un nivel de estímulo más bajo, permitiendo que los niños se entretuvieran sin quedar completamente enganchados. Esto se traduce en beneficios visibles: los pequeños son más pacientes, menos hostiles al dejar la pantalla y pueden participar en actividades cotidianas con mayor facilidad. Series actuales como Bluey han aprendido a combinar ritmo pausado y paleta visual agradable, mostrando que no todos los contenidos modernos son excesivamente estimulantes.

La ciencia respalda la elección

Estudios en psicología del desarrollo infantil destacan que contenido audiovisual excesivamente estimulante puede afectar la atención y la autorregulación de los niños. Una investigación de 2011 evidenció que tan solo nueve minutos frente a estímulos intensos pueden generar, a largo plazo, dificultades para controlar impulsos.

La psicóloga Siggie Cohen advierte que no todas las series de los 90 son automáticamente recomendables:

“Es importante conocer lo que los niños ven y por qué”, comenta.

Los padres deben identificar contenidos apropiados que promuevan hábitos de consumo saludable y equilibrado, evitando la sobreexposición y los estímulos innecesarios.

Consejos prácticos para padres

Para padres como Lauren, la clave está en el equilibrio y acompañamiento:

  1. Supervisar el contenido y elegir programas con ritmo pausado.
  2. Alternar tiempo de pantalla con actividades físicas y creativas.
  3. Fomentar pausas regulares y límites claros.
  4. Ofrecer alternativas clásicas que entretengan sin sobreestimular.

Este enfoque no solo mejora el comportamiento, sino que también favorece el sueño y la concentración de los niños, mientras mantienen el entretenimiento y la diversión.

Tendencia creciente entre padres

Hoy, muchos padres buscan caricaturas de bajo estímulo como opción principal, reconociendo la importancia de seleccionar contenido educativo y equilibrado. Las redes sociales han ayudado a viralizar esta práctica, convirtiéndola en una tendencia que combina nostalgia, ciencia y bienestar infantil.

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