Mos’anne: así es el rostro de una mujer de hace 10 mil 500 años

Mos'anne: así es el rostro de una mujer de hace 10,500 años
Científicos y artistas reconstruyeron el busto de Mos'anne, una mujer mesolítica de 10,500 años, mostrando detalles genéticos y culturales de su vida.

Mos’anne: así es el rostro de una mujer de hace 10,500 años

La historia de Mos’anne, una mujer que vivió hace 10,500 años, ha cobrado vida gracias a un proyecto único que une la ciencia y el arte. Su busto reconstruido, presentado por la Universidad de Gante en Bélgica, muestra con realismo asombroso los rasgos de los últimos cazadores-recolectores de la región durante el período Mesolítico.

Una mujer del Mesolítico que sorprende al mundo

Mos’anne, bautizada así en honor al valle del río Mosa, donde se hallaron sus restos, fue elegida para la reconstrucción debido al excelente estado de conservación de su cráneo. Este contenía una gran cantidad de ADN preservado, lo que permitió a los investigadores extraer información genética crucial.

“Parte del proyecto es comprender la genética de estas personas y traducir la ciencia para el público”, explicó Isabelle de Groote, investigadora principal.

Los estudios genéticos revelaron que Mos’anne pertenecía al grupo de cazadores-recolectores del oeste, conocido por tener la piel oscura y los ojos azules, características similares a las del Hombre de Cheddar hallado en Gran Bretaña.

El arte detrás de la ciencia

La reconstrucción del busto fue encargada a los renombrados “paleoartistas” neerlandeses Alfons y Adrie Kennis, quienes tardaron seis meses en completar el proyecto. Su trabajo no solo consistió en aplicar datos forenses, sino en darle carácter al rostro de Mos’anne.

“Puedes usar los datos y aplicar músculos y piel, pero eso no crea un personaje”, señaló Alfons Kennis desde su estudio en Arnhem.

Los hermanos moldearon el cráneo, esculpieron cada músculo facial y añadieron detalles culturales, como la cinta en la cabeza teñida con pigmento de ocre y las plumas decorativas. Mos’anne también luce collares y pendientes hechos con dientes de animales perforados, elementos que reflejan las costumbres de su época.

Un puente entre pasado y presente

El busto de Mos’anne no solo es una obra artística, sino también un recurso educativo que acerca a la humanidad del pasado al público actual. Los investigadores esperan que inspire curiosidad sobre cómo vivían los cazadores-recolectores, qué comían y cuáles eran sus vínculos familiares.

Aunque muchos aspectos de su vida siguen siendo un misterio, la expresión tímida de Mos’anne, su piel dorada y sus ojos azules transmiten emociones universales que nos conectan con nuestros antepasados.

Los Kennis: pioneros de la paleo-reconstrucción

Los hermanos Kennis alcanzaron reconocimiento mundial en los años 2000 por sus reconstrucciones de homínidos y humanos antiguos. Su habilidad para captar emociones en sus esculturas ha hecho que sus obras se exhiban en museos de todo el mundo.

“Queremos mostrar esas emociones encontradas del primer encuentro: nerviosismo, timidez, curiosidad. Eso es lo que da vida al pasado”, concluyó Kennis.

Una ventana al Mesolítico

El busto de Mos’anne será exhibido en museos de Europa, permitiendo que el público contemple de cerca cómo eran las personas que habitaron el continente hace miles de años. Para los científicos, esta reconstrucción es una herramienta invaluable para entender nuestra historia evolutiva y cultural.

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