Lo que no sabías de la vacuna contra la hepatitis: gratuita, efectiva y olvidada

Lo que no sabías de la vacuna contra la hepatitis: gratuita, efectiva y olvidada
Lo que no sabías de la vacuna contra la hepatitis: gratuita, efectiva y olvidada

La hepatitis es una enfermedad silenciosa que puede permanecer años sin ser detectada por quien la padece, pero cuyas consecuencias pueden ser mortales. Afecta directamente al hígado, lo debilita y deteriora de forma progresiva, hasta que finalmente se manifiesta en etapas avanzadas como cirrosis o cáncer hepático, cuando el daño ya es irreversible.

De acuerdo con la química farmacobióloga Isaura Navarro, la hepatitis es una enfermedad que cada año cobra miles de vidas, a pesar de ser prevenible y contar con herramientas efectivas para evitar su contagio. Sin embargo, estas medidas están siendo desaprovechadas por la propia población. 

“Hoy contamos con vacunas efectivas contra la hepatitis A y B pero no la estamos usando como deberíamos. Son vacunas que están incluidas en el esquema nacional, son gratuitas y se pueden encontrar en cualquier centro de salud. 

“Entonces, el problema no es el acceso al biológico, sino el desconocimiento, el desinterés, la falta de información de las personas para incluir esta vacuna en su esquema. Si se aplicaran con el mismo interés que las de influenza, el escenario sería diferente”, dijo. 

Isaura explicó que existen diferentes variantes de hepatitis y en México existen dos tipos de vacunas, la HepA y HepB las cuales pueden prevenir el desarrollo de la mayoría de las hepatitis hoy existentes. 

“Existen algunas versiones como la hepatitis C que aunque no se puede prevenir con una vacuna, el tratamiento una vez diagnosticada tiene una eficacia del 100%, es decir se cura por completo. Pero en el caso de las que pueden prevenirse con las vacunas, funciona como un control que apaga a la enfermedad una vez que entra en el cuerpo”, mencionó. 

La vacuna contra la hepatitis B: una oportunidad desaprovechada

Por otro lado, recordó que la vacuna contra la hepatitis B forma parte del esquema básico de vacunación infantil, con la primera dosis al nacer, y refuerzos durante los primeros meses de vida. Sin embargo, muchos adultos no fueron inmunizados, especialmente quienes nacieron antes de los años noventa, cuando la cobertura era limitada.

“Toda persona que no recuerde haberse vacunado contra la hepatitis B debería pedirla. No hay límite de edad para aplicársela si no la tienes. Y lo mejor: es gratuita en los servicios públicos de salud”, compartió Isaura.

Explicó que la vacuna consta de tres dosis, administradas en el transcurso de seis meses, ofreciendo una protección a la enfermedad de por vida, siempre y cuando se apliquen las tres dosis en tiempo y forma. 

Prevención y autocuidado, claves para frenar el avance

Además de vacunarse, la química farmacobióloga destacó la importancia de conocer las formas de contagio, ya que hay hepatitis que se transmiten a traves de los alimentos, pero hay algunas como la B y C que se transmiten a través del contacto con sangre contaminada, relaciones sexuales sin protección o procedimientos invasivos sin medidas de higiene como tatuajes, perforaciones, tratamientos estéticos como el microblading, incluso limpiezas dentales o rasurados con instrumentos no esterilizados.

“Hay personas que se infectan sin saberlo, por algo tan cotidiano como compartir un rastrillo. La clave está en exigir material estéril y usar protección en las relaciones sexuales. Son acciones sencillas que pueden salvarte el hígado”, dijo. 

Además, recordó la importancia de realizarse pruebas diagnósticas de forma periódica, ya que la detección oportuna permite iniciar un tratamiento a tiempo y evitar complicaciones graves.

“Es como tener una bomba de tiempo en el hígado sin saberlo. La gente no se hace la prueba porque no se siente mal, pero el virus no necesita causar fiebre ni dolor para estar destruyendo el hígado poco a poco”, compartió.

¿Quiénes deben vacunarse contra la hepatitis B?

  • Recién nacidos (primera dosis en las primeras horas de vida)
  • Personas no vacunadas en la infancia
  • Personal de salud
  • Personas con prácticas sexuales de riesgo
  • Quienes usan o han usado drogas inyectables

¿Quiénes deberían hacerse la prueba de hepatitis?

  • Personas que recibieron transfusiones antes de los años noventa
  • Quienes tienen o tuvieron uso de drogas inyectables
  • Personas con procedimientos estéticos, tatuajes o perforaciones.
  • Quienes han compartido jeringas, rastrillos o utensilios que puedan tener sangre
  • Personal de salud expuesto a sangre

Dónde pedir la vacuna contra la hepatitis B

  • Centros de salud y hospitales públicos
  • Jornadas de vacunación comunitarias
  • Clínicas del IMSS, ISSSTE y servicios estatales

Señales de alerta de hepatitis

  • Cansancio extremo
  • Ictericia (piel y ojos amarillos)
  • Náuseas
  • Vómito
  • Pérdida de apetito
  • Dolor abdominal (zona del hígado)
  • Orina oscura
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