Hiroshima conmemora 80 años de la bomba atómica con llamado global por la paz

Hiroshima conmemora 80 años de la bomba atómica con llamado global por la paz
Con la presencia récord de 120 países, Hiroshima recuerda a las víctimas de 1945 y alza la voz por la abolición nuclear mientras disminuye el número de sobrevivientes

80 años de Hiroshima: el mundo honra a las víctimas

La ciudad japonesa de Hiroshima se prepara para vivir una de las jornadas más emotivas y trascendentales de su historia reciente. Este miércoles 6 de agosto, se cumplirán exactamente 80 años del primer bombardeo atómico del mundo, perpetrado por Estados Unidos en 1945. Como cada verano, el Parque Memorial de la Paz será el escenario de una solemne ceremonia de recuerdo, pero esta vez con una magnitud sin precedentes: representantes de 120 países y regiones, una cifra récord, acudirán para lanzar un mensaje unánime al planeta: nunca más armas nucleares.

Una conmemoración histórica marcada por la memoria y la preocupación global

En la víspera, Hiroshima se ha transformado en un espacio de reflexión y acción por la paz. Conciertos, maratones, conferencias, arreglos florales y el tradicional encendido de farolillos sobre el río Motoyasu tiñen la ciudad de recogimiento, mientras turistas y ciudadanos conviven entre la cotidianeidad y el peso de la historia.

Para muchos japoneses, como Ayako Ookawa (39 años), llegar este año a Hiroshima era un deber moral:

“Cada vez hay menos hibakusha, y por eso vine, para escuchar su voz directamente”.

Tomoka Hayashi, de 35 años, subraya que el aniversario no es solo una mirada al pasado, sino un espejo del presente:

“No quiero que volvamos a una era donde una bomba atómica pueda usarse otra vez”.

Participación internacional récord… con ausencias notables

El acto oficial contará con representantes de países como Estados Unidos, Francia, Reino Unido, India, Israel, Palestina, Ucrania y Taiwán, muchos de ellos poseedores de arsenales atómicos. Llama la atención la participación por primera vez de Palestina y Taiwán, no reconocidos formalmente por Japón.

Mientras tanto, Rusia, responsable del segundo mayor arsenal nuclear del mundo, se ausentará por segundo año consecutivo, en medio de la guerra en Ucrania. Tampoco asistirán China, Corea del Norte ni Pakistán, todos ellos potencias nucleares.

Declaración por la paz: “Nunca te rindas”

Durante el acto, el alcalde Kazumi Matsui leerá la tradicional Declaración de Paz de Hiroshima, que este año retomará la célebre frase del sobreviviente Sunao Tsuboi:

“Never give up” (Nunca te rindas).

El documento cuestionará directamente a los líderes mundiales que argumentan que las armas nucleares son necesarias para garantizar la seguridad nacional. El mensaje es claro: su mera existencia puede provocar nuevas guerras devastadoras.

Cada vez menos sobrevivientes: una carrera contra el olvido

Este 80 aniversario llega en un momento simbólicamente delicado: es el primer año desde 1957 en que el número total de sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki reconocidos oficialmente cae por debajo de los 100,000. La edad promedio supera los 85 años, lo que convierte sus testimonios en un tesoro urgente de preservar.

PrefecturaSobrevivientes certificados 2025
Hiroshima48,310
Nagasaki23,543
Fukuoka3,957

Un hito que marcó el fin de la Segunda Guerra Mundial… y un debate eterno

El 6 de agosto de 1945, Estados Unidos lanzó sobre Hiroshima la bomba “Little Boy”, matando instantáneamente a decenas de miles de personas. Tres días después, Nagasaki fue atacada. Se estima que entre ambas ciudades murieron 210,000 personas, además de quedar al menos 150,000 heridos con secuelas que duraron décadas.

Japón se rindió el 15 de agosto de 1945, dando fin a la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, el uso de armas nucleares sigue siendo —80 años después— uno de los temas más polémicos y éticamente desgarradores de la historia moderna.

Hiroshima mira al futuro con un mensaje urgente

Hiroshima no quiere ser recordada solo como la ciudad que sufrió el horror atómico, sino como la voz global que insiste en la abolición total de las armas nucleares. En un planeta sacudido por nuevas tensiones militares, amenazas tecnológicas y discursos de guerra, el 80 aniversario no es solo un acto de memoria, sino una advertencia: el futuro de la humanidad depende de no repetir el pasado.

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