El mundo de la moda cierra un capítulo histórico. Después de semanas de especulación, se confirmó que Chloe Malle será la encargada de liderar el contenido editorial de Vogue en Estados Unidos, un movimiento que marca el inicio de una nueva era tras la huella imborrable de Anna Wintour.
Malle, de 39 años, asume la dirección diaria de la revista con la supervisión directa de Wintour, quien mantiene su cargo como directora de contenido de Condé Nast y responsable global de Vogue y sus 27 ediciones en el mundo. Con este cambio, desaparece el legendario título de «editora en jefe» que Wintour ostentó durante casi cuatro décadas.
Chloe Malle, la nueva cara de Vogue
Hija de la actriz Candice Bergen y del cineasta Louis Malle, Chloe inició su trayectoria en la revista en 2011 como editora social. Años más tarde se convirtió en editora colaboradora y desde 2023 lideraba Vogue.com. En ese rol impulsó la estrategia digital y firmó entrevistas de alto perfil, como la realizada a Lauren Sánchez antes de su boda con Jeff Bezos.
Al anunciar su nombramiento, Malle expresó que Vogue ha sido clave en su formación personal y profesional: “Vogue ya ha moldeado quién soy, ahora estoy emocionada ante la perspectiva de moldear Vogue”.
El legado de Anna Wintour y los cambios en la revista
Desde finales de junio, el futuro del puesto generó expectativa en la industria. Entre los posibles nombres para suceder a Wintour figuraban Eva Chen, Nicole Phelps y Sara Moonves. Finalmente, Condé Nast optó por darle continuidad con un perfil interno que ha crecido en la propia redacción.
El nombramiento de Chloe Malle simboliza un cambio de estilo, pero con la sombra de la legendaria editora aún presente. La transición abre interrogantes sobre cómo evolucionará Vogue en un entorno digital cada vez más competitivo y con nuevas audiencias por conquistar.
