Cerebro mantiene el mapa corporal intacto tras amputación de extremidades

Estudios revelan que la corteza cerebral no se reorganiza tras amputaciones, lo que explica sensaciones de miembro fantasma y abre nuevas terapias.

Cerebro mantiene el mapa corporal intacto tras amputación de extremidades
Cerebro mantiene el mapa corporal intacto tras amputación de extremidades

Contrario a lo que se creía, el cerebro humano mantiene su mapa corporal incluso después de la amputación de una extremidad. Esto explica por qué muchas personas sienten cosquilleo, dolor o picor en la extremidad “fantasma”.

Investigadores de las universidades de Cambridge y Pittsburgh estudiaron a tres personas a las que se les amputaría una mano. Mediante resonancias magnéticas antes y después de la cirugía, observaron que las regiones cerebrales correspondientes a los dedos se activaban casi idénticamente, y que la zona de los labios no ocupaba el espacio de la mano.

Los hallazgos confirman que la corteza somatosensorial, responsable de interpretar señales del cuerpo, permanece estable y no reorganiza sus mapas tras la pérdida de una extremidad.

Implicaciones para el dolor y prótesis robóticas

El estudio también analizó a 26 personas que habían perdido un brazo o una mano hace décadas, confirmando la estabilidad a largo plazo de estas representaciones cerebrales. Esto explica por qué terapias tradicionales para tratar el dolor del miembro fantasma han tenido resultados limitados.

Los investigadores sugieren que intervenciones quirúrgicas que reconecten nervios a nuevos músculos o piel podrían prevenir señales que provocan dolor. De los tres pacientes estudiados, solo aquel que recibió este procedimiento avanzado dejó de experimentar dolor en la extremidad fantasma.

Estos descubrimientos también podrían mejorar el control de prótesis robóticas mediante interfaces cerebro-ordenador. Entender con detalle la representación de la mano en el cerebro, incluyendo la diferenciación de cada dedo y aspectos como textura o temperatura, abre nuevas posibilidades en rehabilitación y tecnología de prótesis.

El estudio, publicado en Nature Neuroscience, redefine la comprensión de la plasticidad cerebral tras amputaciones y ofrece un camino más prometedor para aliviar el dolor y restaurar la funcionalidad de las extremidades perdidas.

Salir de la versión móvil