En la vida adulta, elegir entre el matrimonio o la soltería no solo define la rutina emocional y social de las personas: también puede determinar su salud y bienestar. Un estudio internacional desarrollado por la University of Michigan y la Singapore Management University analizó durante casi dos décadas los efectos del estado civil en la satisfacción vital y la salud física de más de 5.000 adultos en Estados Unidos y Japón.
El matrimonio aporta ventajas para la salud y la felicidad
Los resultados fueron contundentes: las personas casadas reportaron niveles más altos de bienestar físico y emocional. Tanto en Japón como en Estados Unidos, los adultos con pareja estable manifestaron sentirse más satisfechos con su vida y mostraron mejores indicadores de salud física en comparación con los solteros.
Según Robin Edelstein, coautora del estudio, “el matrimonio ofrece una red de apoyo constante que mejora la resiliencia emocional y reduce el estrés cotidiano”.
En cambio, los solteros —aunque más autónomos— suelen enfrentar mayores desafíos para sostener una red de apoyo sólida a largo plazo.
Apoyo familiar: un factor decisivo
El estudio revela que el papel de la familia puede ser un catalizador o un obstáculo en la búsqueda del bienestar. En Estados Unidos, el apoyo familiar se relaciona directamente con una mayor satisfacción vital, mientras que las tensiones familiares afectan más a los solteros, quienes suelen percibir críticas o presiones relacionadas con su estado civil.
En Japón, sin embargo, el impacto emocional es distinto. Según Lester Sim, coautor del estudio, los solteros japoneses “han aprendido a manejar las expectativas familiares con estrategias de distanciamiento o buscando apoyo fuera del círculo familiar”, lo que reduce el efecto negativo de la presión social.
Soltería, autonomía y presión social
La soltería aún carga con estigmas en muchas culturas. En Estados Unidos, el ideal de casarse sigue siendo fuerte, y quienes no lo hacen pueden sentirse más expuestos a la crítica social. Aun así, los investigadores subrayan que la soltería también puede ofrecer ventajas: mayor independencia, más tiempo para el crecimiento personal y la posibilidad de construir redes sociales diversas.
En Japón, donde la cohabitación sigue siendo vista con recelo, las presiones familiares son más sutiles, pero constantes. No obstante, la estructura social japonesa permite a los solteros mantener una armonía que mitiga el malestar emocional.
Más allá del estado civil
El estudio no incluye a las personas que viven en pareja sin casarse, lo que deja abierta una pregunta sobre cómo estas relaciones intermedias influyen en el bienestar. Los investigadores coinciden en que el contexto cultural, el apoyo emocional y las estrategias personales de afrontamiento son factores tan determinantes como el propio estado civil.
En última instancia, el bienestar no depende solo de estar o no casado, sino de la calidad de los vínculos que se construyen a lo largo de la vida. Ya sea en pareja o en soltería, las relaciones significativas siguen siendo el verdadero motor de la salud emocional y física.
