Todos conocemos al hongo rojo con puntos blancos que Mario consume en la saga de videojuegos para hacerse más fuerte y superar obstáculos. Esta seta tiene un equivalente real: la Amanita muscaria, también conocida como matamoscas, que se encuentra en bosques de Europa, América, Asia y Siberia.
Su característico sombrero rojo con puntos blancos proviene de restos del velo universal que envuelve al hongo durante su maduración. Aunque es mortal si se consume en exceso, en pequeñas dosis se ha utilizado en culturas de todo el mundo.
Propiedades neurotóxicas y usos culturales
La Amanita muscaria contiene compuestos neurotóxicos, como el muscimol y el ácido iboténico, responsables de delirios y alucinaciones similares al LSD. Esto explica su uso en rituales chamánicos en Siberia, donde se ingería para entrar en estados de trance y comunicación con el mundo espiritual.
Se dice que los berserker vikingos también consumían este hongo antes de la batalla, buscando un estado psicótico en el que ignoraban el dolor y combatían con fuerza sobrehumana. Aunque algunos expertos discuten si era Amanita muscaria o mezclas con otros venenos como belladona, la relación cultural entre hongos y guerreros es innegable.
Mario y los cuentos de hadas
Shigeru Miyamoto, creador de Mario, reveló en 2015 que los hongos fueron inspirados por cuentos de hadas como Alicia en el País de las Maravillas, donde las setas representan poderes misteriosos y transformaciones.
Aunque la conexión entre berserker vikingos y el hongo de Mario sigue siendo especulativa, es evidente que las setas tienen un simbolismo universal: conceder fuerza, poder o habilidades especiales a quienes las consumen.
¿Por qué la Amanita muscaria fascina a la humanidad?
Este hongo combina historia, mitología y cultura popular. Desde guerreros nórdicos hasta chamanes siberianos y, más recientemente, un fontanero italiano virtual, la Amanita muscaria demuestra que la humanidad ha buscado siempre herramientas para potenciar habilidades físicas y mentales, ya sea en la realidad o en la imaginación.
Su color llamativo y sus efectos alucinógenos la convierten en un ícono natural y cultural que trasciende siglos, inspirando videojuegos, relatos y teorías sobre la fuerza y el poder humano.
La Amanita muscaria es mucho más que un hongo venenoso. Su presencia en la historia, desde ritos chamánicos hasta guerreros berserker, y su reinterpretación en Mario Bros, muestran cómo los humanos han transformado un elemento natural en símbolo de poder y misterio.
