Violencia en Veracruz escala tras atentado contra alcalde de Zacualpan

El PRI de Veracruz condenó el atentado contra el alcalde de Zacualpan y advirtió una crisis de inseguridad que afecta a autoridades y ciudadanos sin garantías reales de gobernabilidad.

Violencia en Veracruz escala tras atentado contra alcalde de Zacualpan
Violencia en Veracruz escala tras atentado contra alcalde de Zacualpan

La violencia en Veracruz volvió a colocarse en el centro del debate público tras el atentado armado contra el presidente municipal de Zacualpan, Andrés Maldonado Yañez. El hecho no solo encendió alertas por la seguridad de los funcionarios locales, sino que provocó una dura reacción del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la entidad, que calificó la situación como insostenible.

Desde Xalapa, la dirigencia estatal del PRI condenó el ataque y advirtió que no se trata de un episodio aislado, sino de una expresión más de una ola de violencia que, aseguran, se ha normalizado en distintas regiones del estado sin una respuesta efectiva de las autoridades.

PRI Veracruz condena el ataque armado en Zacualpan

Adolfo Ramírez Arana y Carolina Gudiño Corro, dirigentes del PRI en Veracruz, señalaron que el atentado contra el alcalde de Zacualpan evidencia una crisis de inseguridad que afecta tanto a autoridades municipales como a la sociedad civil.

De acuerdo con el posicionamiento del partido, la agresión confirma que los gobiernos locales operan sin garantías reales para ejercer sus funciones, incluso cuando se trata de actividades oficiales y traslados por carreteras estatales.

“Veracruz está rebasado totalmente por la delincuencia, hay inseguridad y no hay gobernabilidad ni una estrategia clara para que las y los veracruzanos tengamos paz y tranquilidad”, afirmó Ramírez Arana.

Cómo ocurrió el atentado contra el alcalde de Zacualpan

El ataque se registró el miércoles 4 de febrero, alrededor de las 20:00 horas, cuando el alcalde Andrés Maldonado Yañez regresaba de la ciudad de Xalapa tras cumplir con labores oficiales.

El funcionario viajaba acompañado de su esposa, Jazmín Martínez Santizo, y de su conductor, Hilario Fragoso Calderón. Durante el trayecto, el vehículo fue interceptado por sujetos armados que abrieron fuego contra ellos.

Como resultado del ataque, el conductor resultó herido por un disparo en la pierna y fue trasladado de inmediato a un hospital, donde su estado de salud se reportó como estable. El alcalde y su esposa resultaron ilesos.

Violencia en Veracruz y el riesgo para autoridades municipales

El atentado contra el alcalde de Zacualpan se suma a una larga lista de agresiones contra autoridades locales en Veracruz. Presidentes municipales, síndicos y funcionarios de seguridad se han convertido en blancos frecuentes de la delincuencia organizada, especialmente en zonas donde el control territorial es disputado por grupos criminales.

Para el PRI, este contexto demuestra que la violencia en Veracruz ha superado el ámbito del crimen común y se ha convertido en un problema estructural que amenaza la gobernabilidad y la estabilidad institucional del estado.

“No se puede hablar de éxito cuando quienes representan la primera línea de contacto con el ciudadano son blanco de ataques”, subrayó la dirigencia tricolor.

Llamado a evitar la impunidad y garantizar justicia

Tras el atentado, el PRI hizo un llamado directo a las autoridades estatales y federales para que el caso no quede impune. Exigieron una investigación exhaustiva que permita identificar y detener a los responsables del ataque.

Para el partido, la impunidad es uno de los principales factores que alimentan la repetición de este tipo de hechos, al enviar un mensaje de permisividad frente a la violencia armada.

Además, insistieron en la necesidad de reforzar la seguridad en carreteras estatales, especialmente en tramos utilizados de manera frecuente por autoridades municipales y personal de gobierno.

Una crisis que también impacta a la sociedad civil

Aunque el atentado tuvo como objetivo a un alcalde, el PRI subrayó que la violencia en Veracruz no distingue cargos ni posiciones. Ciudadanos, comerciantes, transportistas y familias enteras enfrentan riesgos similares en su vida cotidiana.

La dirigencia estatal del partido advirtió que mientras no exista una estrategia clara de seguridad, la percepción de miedo y desprotección seguirá creciendo, debilitando la confianza ciudadana y el tejido social.

Veracruz frente a un desafío urgente de gobernabilidad

El ataque contra el alcalde de Zacualpan no solo es un hecho de violencia aislado, sino un síntoma de un problema más profundo. La reiteración de agresiones armadas contra autoridades locales refleja una disputa por el control territorial y una respuesta institucional que, según la oposición, ha sido insuficiente.

En este contexto, el caso se convierte en una prueba clave para las autoridades encargadas de la seguridad y la procuración de justicia. Su resolución enviará una señal clara sobre si el estado es capaz de contener la escalada delictiva o si la violencia en Veracruz seguirá marcando la agenda política y social.

Un mensaje que no puede ignorarse

Para el PRI, el atentado en Zacualpan es una advertencia directa: sin seguridad no hay gobernabilidad, y sin justicia no hay paz duradera. Mientras las agresiones continúen sin consecuencias, el riesgo para autoridades y ciudadanos persistirá.

La violencia en Veracruz, una vez más, pone a prueba la capacidad del Estado para garantizar condiciones mínimas de seguridad y estabilidad institucional.

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