La tranquilidad de los estudiantes de Villa Juárez se vio interrumpida esta semana por enfrentamientos armados en la localidad. La Escuela Secundaria Técnica No. 51 y la primaria Don Mariano Romero decidieron suspender clases los días 4 y 5 de septiembre. La primaria continuó con actividades virtuales, mientras que la secundaria informó que reanudará clases hasta nuevo aviso.
El ataque a un establecimiento comercial la tarde del miércoles desencadenó balaceras que obligaron a familias a refugiarse en negocios cercanos. La inseguridad se convirtió en el centro de atención de padres, maestros y autoridades locales.
Balaceras en Culiacán estremecen a familias
En la madrugada del jueves, cerca de las 4:30 a.m., detonaciones de armas de fuego retumbaron en colonias del norte de Culiacán: Villa del Cedros, Bacurimi, Culiacancito, Stanza Cantabria, Portalegre, La Conquista y Prados. Vecinos relataron cómo el miedo los despertó y cómo muchos recurrieron al 911 o a redes sociales para alertar a sus familiares.
Hasta ahora no se han confirmado lesionados, fallecidos o daños materiales. La procedencia de los disparos sigue siendo incierta: podrían corresponder a enfrentamientos entre grupos delictivos o ataques dirigidos, como ha ocurrido en meses anteriores.
Convocan marcha “Ya basta, queremos paz” en Sinaloa
Frente a la creciente violencia, 36 asociaciones civiles, organismos patronales y gremiales convocaron a la ciudadanía a la marcha “Ya basta, queremos paz”, programada para el domingo 7 de septiembre a las 8:30 a.m. La concentración iniciará en el templo de La Lomita y recorrerá la avenida Álvaro Obregón, concluyendo en la Catedral de Culiacán.
El objetivo de la movilización es enviar un mensaje de rechazo a la violencia y exigir acciones firmes a las autoridades para garantizar la seguridad de los habitantes de Sinaloa.
Impacto de la violencia en la educación y la sociedad
La suspensión de clases refleja cómo la violencia afecta directamente a la educación y al desarrollo cotidiano de las comunidades. Padres y maestros enfrentan decisiones difíciles entre proteger a sus hijos y garantizar la continuidad educativa. La sociedad sinaloense, por su parte, busca mecanismos de resistencia pacífica y visibilidad social mediante marchas y protestas.
