Villaflores Chiapas vuelve a colocarse en el centro de la atención nacional tras la localización del cuerpo de una de las ocho personas desaparecidas luego del ataque armado e incendio de dos bares ocurrido la madrugada del sábado en este municipio de la región Frailesca. El hallazgo se dio en medio de un amplio operativo de fuerzas federales y estatales que también derivó en la detención de siete presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), señalados como posibles responsables de los hechos.

Las autoridades confirmaron que el cadáver localizado corresponde a Sergio Enrique Pereda Tamayo, propietario de uno de los establecimientos incendiados. Su identificación representa un avance relevante en las investigaciones, aunque el caso continúa abierto debido a que siete personas más permanecen desaparecidas, lo que mantiene en alerta a la población local y a los cuerpos de seguridad.
Operativo de gran escala en la región Frailesca
Tras el ataque, las autoridades desplegaron un operativo sin precedentes en Villaflores y municipios aledaños como Cintalapa, Berriozábal, Ocozocoautla y zonas periféricas, con la participación de más de 500 elementos. En las acciones intervienen el Ejército Mexicano, la Secretaría de Seguridad Pública Federal, la Fiscalía General de la República, policías estatales y agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE).
El operativo incluyó dos helicópteros y un dron, lo que permitió la localización de sospechosos y el aseguramiento de ocho vehículos, entre ellos tres patrullas clonadas del Ejército Mexicano, así como una unidad con blindaje. También se decomisaron dos armas cortas, un arma larga y una motocicleta, lo que refuerza la hipótesis de que se trata de un grupo criminal con capacidad logística y operativa.
Detenciones y vínculos con el crimen organizado
Las autoridades estatales informaron que siete personas fueron detenidas durante los operativos y que presuntamente estarían vinculadas al CJNG, uno de los grupos delictivos con mayor presencia en distintas regiones del país. De acuerdo con la Fiscalía, los ataques a los bares y la privación ilegal de la libertad de las víctimas estarían relacionados con la disputa por el control del narcomenudeo en la zona.
Este señalamiento refuerza la narrativa de que Villaflores Chiapas enfrenta una escalada de violencia ligada a conflictos entre organizaciones criminales, particularmente en espacios nocturnos utilizados para la venta y distribución de drogas.
Villaflores: Víctimas identificadas y personas desaparecidas
La FGE confirmó que las personas que aún continúan desaparecidas son:
- José Armando Coutiño Ruíz
- Luis Rubiel Constantino Rodríguez
- José Ángel Martínez Marina
- Fernando Daniel García Pérez
- Juan Ovani Camilo Girón
- Mauricio Camilo Girón
- Luis Fernando Fernández Ramírez
La localización de Sergio Enrique Pereda Tamayo, quien había enfrentado previamente un proceso por narcomenudeo y se encontraba en libertad tras un cambio de medida cautelar, aporta contexto sobre el posible trasfondo del ataque, aunque las autoridades aclararon que las investigaciones continúan y no se descarta ninguna línea.
Personas heridas y atención médica
Durante el incendio provocado en los dos bares, tres mujeres resultaron con quemaduras y fueron trasladadas de emergencia a hospitales de la región. Las víctimas, identificadas como Nayeli “N”, Citlali “N” y Jazmín “N”, se reportan estables, aunque permanecen bajo observación médica especializada.
Las autoridades destacaron que la atención oportuna evitó consecuencias más graves y reiteraron el acompañamiento a las víctimas y sus familias como parte del protocolo de atención integral.
Contexto de inseguridad y respuesta institucional
El caso pone de relieve los retos de seguridad en Chiapas, particularmente en zonas donde el crimen organizado busca expandir su influencia. La presencia de patrullas clonadas, armamento y vehículos blindados evidencia un nivel de planeación que preocupa a las autoridades.
Tanto la Fiscalía como la Secretaría de Seguridad aseguraron que los operativos se mantendrán de forma permanente hasta lograr la localización de las personas desaparecidas y el desmantelamiento de las células criminales que operan en la región.
La localización del cuerpo de una de las víctimas en Villaflores Chiapas representa un avance significativo, pero también subraya la gravedad del ataque a los bares y la compleja situación de seguridad que enfrenta la región. Con detenciones relevantes y un despliegue operativo en curso, las autoridades buscan enviar un mensaje de cero tolerancia al crimen organizado. Sin embargo, mientras haya personas desaparecidas y comunidades afectadas por la violencia, el caso seguirá siendo un recordatorio de la urgencia de reforzar la seguridad y la prevención del delito en el sur del país.