En las profundidades de la sierra de Concordia, Sinaloa, el silencio fue roto por un hallazgo que ha encendido las alarmas de las autoridades y la población. En la comunidad de Pánuco, un camino rural poco transitado se convirtió en la escena de un violento episodio: siete cuerpos sin vida, todos del sexo masculino, portaban uniforme táctico y yacían en medio de un escenario que sugiere un enfrentamiento armado.
Entre la maleza y la tierra húmeda por las recientes lluvias, un Jeep volcado, marcado por múltiples impactos de bala, guardaba en su interior a varias de las víctimas. El reporte llegó a las líneas de emergencia de Mazatlán, movilizando a elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, quienes se internaron en la zona serrana para asegurar el perímetro.
El silencio oficial y las hipótesis en investigación
Aunque las primeras versiones apuntan a que pudo tratarse de un enfrentamiento entre grupos armados rivales, la Fiscalía General del Estado mantiene hermetismo. La ubicación remota del hecho dificultó el acceso de peritos y agentes investigadores, quienes trabajaron durante horas para recabar evidencias y levantar las actas correspondientes.
Concordia, un municipio marcado por episodios de violencia
La comunidad de Concordia, conocida por su actividad minera y agrícola, ha vivido en los últimos años episodios intermitentes de violencia ligados a disputas territoriales del crimen organizado. Este nuevo suceso vuelve a colocar a la región bajo la mirada nacional, mientras las autoridades buscan esclarecer quiénes eran las víctimas, a qué grupo pertenecían y cuál fue el móvil del ataque.
En tanto, el clima de incertidumbre persiste en la sierra sinaloense. Habitantes cercanos a Pánuco han preferido guardar silencio, conscientes de que en estas tierras la información puede ser tan peligrosa como las balas que dejaron siete vidas en el camino.
