Un hecho que ha conmocionado a la comunidad de Saltillo, Coahuila, ha puesto nuevamente sobre la mesa la importancia del control sanitario en alimentos preparados. Un niño de apenas 8 años perdió la vida tras cenar unas quesadillas que su familia pidió a domicilio.
El menor, identificado como Mateo Alexander “N”, fue trasladado de emergencia al Hospital Materno Infantil de Saltillo, donde lamentablemente los médicos confirmaron que ya no contaba con signos vitales.
Mateo presentó vómitos y dificultad para respirar
Según relató su abuela, María de la Luz, el pequeño comenzó a sentirse mal poco después de cenar. Presentó fuertes dolores estomacales y vómitos continuos durante la madrugada, por lo que fue llevado inicialmente a recibir atención médica, donde le diagnosticaron una posible infección gastrointestinal.
Sin embargo, su estado empeoró con el paso de las horas: comenzó a vomitar sin control y tuvo problemas para respirar, lo que obligó a su familia a trasladarlo en un vehículo particular al hospital.
Los médicos hicieron todo lo posible, pero al llegar Mateo ya no presentaba signos vitales. Elementos de la Unidad Especializada en Investigación de Homicidios Violentos acudieron al lugar para iniciar las indagatorias correspondientes.
Investigación y necropsia: causas aún bajo estudio
El cuerpo del menor fue llevado al Servicio Médico Forense (Semefo), donde se le realizará la necropsia de ley para determinar la causa exacta de la muerte.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado si se trató de una intoxicación alimentaria por contaminación bacteriana o por otro tipo de sustancia presente en los alimentos.
El caso ha generado preocupación y debate entre los habitantes de Saltillo, quienes piden mayor vigilancia sanitaria sobre los establecimientos que venden comida preparada a domicilio.
¿Es posible morir por una intoxicación alimentaria?
De acuerdo con el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas (NIH), la intoxicación alimentaria puede provocar complicaciones graves como deshidratación severa, insuficiencia renal aguda o síndrome urémico hemolítico.
Aunque la mayoría de los casos son leves y se resuelven sin secuelas, niños, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados son más propensos a desarrollar cuadros fatales.
Los expertos recomiendan mantener buenas prácticas de higiene alimentaria, verificar la procedencia y conservación de los alimentos, y evitar consumir productos con olor, sabor o textura inusual.
Dolor y advertencia para las familias
La muerte de Mateo Alexander ha tocado el corazón de miles de personas en redes sociales, donde usuarios expresaron su tristeza y solidaridad con la familia.
El caso sirve como recordatorio de que una simple cena puede convertirse en una tragedia si los alimentos no se manipulan correctamente.
Autoridades sanitarias y de justicia continúan con las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
