Tabasco ha implementado un «Mando Único Policiaco», una estrategia de seguridad donde las fuerzas federales, bajo la coordinación de figuras de alto nivel como Omar García Harfuch (OGH), asumen un control estratégico significativo sobre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC) estatal y la Fiscalía General del Estado (FGE). La medida, reportada este 26 de mayo de 2025, busca resultados inmediatos contra la delincuencia.
En un movimiento estratégico destinado a reforzar la lucha contra la criminalidad en Tabasco, se ha consolidado la operación de un Mando Único Policiaco. Esta estructura implica una mayor intervención y coordinación directa por parte de las autoridades federales en las operaciones de seguridad del estado, incluyendo la SSyPC y la FGE. La figura de Omar García Harfuch, reconocido estratega de seguridad a nivel nacional, es señalada como clave en la articulación de este nuevo esquema, que contaría con el respaldo de la presidencia.
Control Federal y Expectativas de Resultados
Según análisis publicados este 26 de mayo, la implementación de este Mando Único significa que, si bien la responsabilidad legal recae en las autoridades estatales, las directrices operativas, la estrategia y una parte importante de los recursos provendrán del gobierno federal, específicamente de la Ciudad de México. Este modelo busca unificar criterios, optimizar el uso de la fuerza y la inteligencia, y generar resultados contundentes e inmediatos en la reducción de los índices delictivos que han afectado a Tabasco.
La SSyPC y la FGE de Tabasco se convierten así en «terreno fértil» para la operación de las fuerzas federales, que tendrán una presencia y capacidad de decisión robustecidas. Se espera que esta nueva dinámica obligue a los mandos locales a alinearse con las estrategias federales y a entregar resultados tangibles a corto plazo.
Implicaciones y Desafíos del Nuevo Modelo
La implementación del Mando Único Policiaco en Tabasco, que ha contado con el respaldo de alcaldes de diversos partidos (PT y MC se mencionan como ejemplos ), no está exenta de desafíos:
* Formación y Confianza: Un primer paso crucial será promover la capacitación y la confianza entre las tropas civiles y federales, además de asegurar salarios dignos y seguridad social para los elementos policiales estatales y municipales.
* Riesgos de Abuso de Poder: Existe una preocupación latente sobre la posibilidad de abusos de poder, arrogancia o tráfico de influencias que pudieran surgir con un mando tan centralizado y con directrices emanadas desde fuera del estado. La supervisión y la rendición de cuentas serán vitales.
* Observatorio Ciudadano: Se ha planteado la necesidad de integrar un observatorio ciudadano que vigile la disciplina y el actuar de los cuerpos policiales bajo este nuevo esquema, para garantizar el respeto a los derechos humanos y prevenir excesos.
Este modelo de seguridad ya se ha implementado en otras entidades del país con resultados mixtos. Su éxito en Tabasco dependerá de una ejecución impecable, una verdadera coordinación (y no subordinación sin diálogo), el respeto a las particularidades locales y un compromiso genuino con la profesionalización y dignificación de las policías locales, además del combate frontal a la corrupción dentro de las propias corporaciones.
