Jalisco, un estado en “piloto automático”: UdeG declara fracaso

Jalisco, un estado en “piloto automático”: UdeG declara fracaso
Jalisco, un estado en “piloto automático”: UdeG declara fracaso

Un panel de especialistas de la Universidad de Guadalajara (UdeG) ha emitido un veredicto contundente: la estrategia de seguridad en Jalisco ha fracasado. El informe denuncia una ausencia total de políticas, un estado operando «en piloto automático» y el control territorial cedido al crimen organizado.

En una de las críticas más severas y fundamentadas a la actual administración estatal, un comité de expertos de la Universidad de Guadalajara (UdeG) ha calificado la política de seguridad pública de Jalisco como un rotundo «fracaso». Durante el «Foro sobre Asuntos críticos de la seguridad en México y Jalisco», especialistas señalaron que la entidad vive una situación inercial, sin una estrategia clara para garantizar niveles mínimos de seguridad a sus ciudadanos, mientras el crimen organizado avanza en su control del territorio.

La contundencia del análisis se basa en la autoridad académica de la UdeG, una de las instituciones más respetadas del país, lo que otorga un peso significativo a sus conclusiones y las aleja de la arena de la disputa partidista para situarlas en el campo del análisis técnico y fáctico.

Un Diagnóstico Desolador: Sin Estrategia y a la Deriva

El doctor Marcos Pablo Moloeznik Grüer, profesor-investigador del Departamento de Estudios Políticos del CUCSH, fue una de las voces más críticas al describir la situación. Según el experto, la falta de rumbo es palpable.

«En Jalisco hay una ausencia de políticas y estrategias: vivimos en una situación inercial, donde el Estado está en piloto automático, sin estrategia para brindar niveles mínimos de seguridad». – Dr. Marcos Pablo Moloeznik Grüer, UdeG.

Esta «inercia», según Moloeznik Grüer, se manifiesta en la carencia de planificación sobre el modelo policial y en una falta de reflexión estratégica ante el avance de los grupos delictivos que hoy controlan vastas zonas del estado. El análisis sugiere que no se trata de errores aislados, sino de una falla sistémica en la concepción y ejecución de la seguridad pública.

Las Cifras que Sustentan el Fracaso

El informe no se limita a valoraciones cualitativas; presenta datos duros que pintan un panorama alarmante. Uno de los indicadores más graves es la tasa de homicidios dolosos. Jalisco registra 29 homicidios por cada 100,000 habitantes, una cifra que casi triplica el umbral de 10 homicidios que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera como «violencia endémica».

Los dos principales indicadores del fracaso, según los especialistas, son:

  • Elevadas tasas de homicidios dolosos: Un ataque directo al derecho fundamental a la vida.
  • La crisis de desaparecidos: Calificada como un «crimen de lesa humanidad», donde Jalisco ocupa uno de los primeros y más trágicos lugares a nivel nacional.

El análisis comparativo de la incidencia delictiva entre administraciones recientes revela una tendencia preocupante, mostrando un incremento drástico en delitos y homicidios durante el actual gobierno, un punto que se explora con mayor profundidad en nuestra sección de Seguridad y Justicia.

Un Territorio Cedido al Crimen Organizado

Quizás la conclusión más alarmante del foro es la afirmación de que «el territorio se encuentra bajo el control del crimen organizado». Esta aseveración, proveniente de un panel académico, confirma la percepción de muchos ciudadanos y plantea serias dudas sobre la soberanía del estado en ciertas regiones.

La falta de una estrategia efectiva ha permitido que grupos delictivos no solo operen, sino que impongan su ley, minando la confianza de la población en las instituciones y creando un ambiente de miedo e incertidumbre.

El veredicto de los expertos de la UdeG representa un punto de inflexión en la discusión pública sobre la seguridad en Jalisco. Ya no se trata de incidentes aislados o de una «percepción» de inseguridad, sino de un diagnóstico académico, basado en datos, que apunta a un fracaso sistémico. La pregunta que queda en el aire es si las autoridades escucharán esta llamada de atención y realizarán los cambios estructurales que, según los especialistas, se necesitan con urgencia.

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