La tensión diplomática entre México y El Salvador escaló este miércoles luego de que el presidente Nayib Bukele exigiera al gobierno mexicano una rectificación inmediata sobre una declaración que vinculaba a su país con el tráfico aéreo de cocaína. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, salió a responder y aclarar que la avioneta asegurada en Tecomán, Colima, no procedía de El Salvador, como inicialmente se había informado.
Contexto: El señalamiento que desató la controversia
El pasado 8 de julio, durante una conferencia de prensa desde Palacio Nacional, García Harfuch informó que una aeronave procedente de El Salvador había sido interceptada con 428 kilos de cocaína, valorados en más de 96 millones de pesos, y que tres personas habían sido detenidas. La declaración generó indignación en el gobierno salvadoreño.
Bukele exige rectificación: “El Salvador no encubre criminales”
En una contundente publicación en su cuenta de X, Bukele desmintió que la aeronave hubiera partido de su país o siquiera sobrevolado su espacio aéreo. Aportó pruebas visuales del monitoreo regional que indicaban que la traza aérea fue detectada desde Costa Rica, con una ruta alejada tanto de El Salvador como de Nicaragua.
“Nuestros radares no registraron ningún contacto aéreo dentro de nuestro espacio. No permitiremos que se nos involucre en operaciones que no nos corresponden”, sentenció Bukele.
La gráfica compartida por el mandatario, validada por la Joint Interagency Task Force South de EE. UU. (JIATFS Key West), mostraba el trayecto de la aeronave muy al sur del espacio aéreo salvadoreño.
Harfuch rectifica: “Fue a la altura de El Salvador, no procedente”
Horas después, García Harfuch emitió un comunicado rectificando su declaración. Reemplazó el término “procedente” por “a la altura de El Salvador”, explicando que la traza fue detectada a 200 kilómetros al sur de San Salvador.
“Reiteramos nuestro respeto y aprecio al pueblo de El Salvador”, escribió el funcionario en un gesto diplomático.
Además, detalló que tras la detección, el Centro Nacional de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo (CENAVI) activó un operativo conjunto para interceptar la aeronave antes de su aterrizaje en territorio mexicano, lo cual culminó en la detención de tres ciudadanos mexicanos y el aseguramiento del cargamento.
La importancia de las rutas aéreas ilícitas en Centroamérica
Este episodio pone en evidencia la sensibilidad geopolítica del combate al narcotráfico en la región. Las rutas aéreas utilizadas por el crimen organizado suelen evadir espacios aéreos controlados y aprovechando áreas marítimas internacionales.
El señalamiento original de Harfuch generó una rápida respuesta de Bukele, quien ha hecho del combate al crimen una bandera de su gobierno. En contraparte, México se vio obligado a corregir la narrativa para evitar un conflicto diplomático innecesario.
¿Crisis evitada o tensión latente?
Aunque la respuesta de Harfuch fue conciliadora, expertos en relaciones internacionales consideran que este tipo de declaraciones deben manejarse con mayor precisión técnica y política. El Salvador, que ha reforzado su imagen de “cero tolerancia al narcotráfico”, no está dispuesto a permitir señalamientos erróneos que dañen su reputación regional.
Por ahora, ambos gobiernos parecen haber contenido la situación. Sin embargo, este incidente refuerza la necesidad de coordinación multinacional en el combate al narcotráfico y el tráfico aéreo ilícito.
