Un masivo operativo de fuerzas federales y estatales en Rincón de Romos, Aguascalientes, culminó con la detención de 18 presuntos miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). En represalia, el grupo criminal desató una ola de terror, incendiando al menos 20 vehículos y 6 tiendas de conveniencia, paralizando la región.
La paz en Aguascalientes fue violentamente interrumpida este fin de semana, transformando al municipio de Rincón de Romos en un escenario de guerra. Lo que comenzó como un exitoso golpe de las autoridades contra el crimen organizado, terminó en una demostración de fuerza y terror por parte del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), evidenciando su creciente y peligrosa presencia en estados considerados hasta hace poco como relativamente tranquilos.
El Golpe: Así Fue el Operativo por Tierra y Aire
Gracias a denuncias ciudadanas que alertaron sobre la presencia de personas armadas, un contingente compuesto por elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la policía estatal desplegó un operativo por tierra y aire. La acción se centró en un campamento que, según el Fiscal General del Estado, Manuel Alonso García, funcionaba como un «centro de operaciones» del CJNG en la zona, estratégicamente ubicado cerca de los límites con Zacatecas.
El resultado del operativo fue contundente: la detención de 18 presuntos integrantes del cártel, uno de los cuales resultó herido y fue trasladado a un hospital bajo custodia.
Arsenal de Guerra: Lo que Ocultaba el CJNG
El material bélico asegurado en el campamento confirma la capacidad de fuego del grupo delictivo. Las autoridades decomisaron un arsenal que incluía:
20 armas de fuego de alto poder.
Un aditamento lanzagranadas.
28 chalecos tácticos.
Cascos, cargadores, cartuchos y fornituras.
Un kilogramo de polvo blanco con las características de la cocaína.
Este nivel de equipamiento paramilitar demuestra que no se trataba de una célula incipiente, sino de una estructura bien establecida y preparada para el combate.
La Furia del Cártel: La Respuesta que Paralizó a la Región
La reacción del CJNG fue inmediata y brutal. Lejos de una retirada sigilosa, el cártel lanzó una ofensiva de terror coordinada. Se reportaron narcobloqueos en diversas carreteras, con un saldo de al menos 20 vehículos incendiados, incluyendo autos particulares y camiones de carga. Además, seis tiendas de conveniencia fueron quemadas, en un claro intento de sembrar el pánico entre la población civil.
«No se encuentra un narcolaboratorio, es un centro de operaciones en la zona», precisó el fiscal Manuel Alonso García, subrayando la importancia estratégica del lugar desmantelado.
Esta respuesta no fue un acto de caos, sino una comunicación violenta y deliberada. Al atacar directamente a la población civil y la infraestructura económica, el CJNG envía un doble mensaje: desafía la autoridad del Estado y castiga a la sociedad por la colaboración con las autoridades, buscando disuadir futuras denuncias ciudadanas. Es una táctica de terrorismo que busca imponer su control a través del miedo.
Más Allá de Jalisco: La Expansión Silenciosa del CJNG
Este episodio en Aguascalientes es una señal de alerta a nivel nacional. Demuestra la estrategia de expansión del CJNG hacia territorios que no formaban parte de su bastión tradicional. La consolidación de un «centro de operaciones» de esta magnitud sugiere una inversión a largo plazo para controlar rutas de trasiego y expandir sus redes de extorsión.
El operativo es una victoria para las fuerzas de seguridad, pero la violenta represalia del cártel es un sombrío recordatorio del poder que aún ostentan y de su disposición a utilizar el terror como herramienta para mantenerlo.
