Guarida del Mencho: cayó en cabañas de Tapalpa

El líder del CJNG fue abatido en cabañas turísticas de Tapalpa, un sitio señalado por EE.UU. por presunto lavado de dinero hace una década.

Guarida del Mencho: cayó en cabañas de Tapalpa
Guarida del Mencho: cayó en cabañas de Tapalpa

La Guarida del Mencho no estaba en una cueva remota ni en un búnker subterráneo escondido en la sierra profunda. Estaba en unas cabañas turísticas de Tapalpa, un pueblo mágico rodeado de bosque, rutas de senderismo y pequeños hoteles familiares. Allí, a poco más de dos horas por carretera desde Guadalajara, terminó la historia de uno de los hombres más buscados de México.

Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, murió tras un operativo del Ejército mexicano que sorprendió incluso a habitantes y autoridades locales.

Durante décadas, su paradero fue un misterio alimentado por rumores, fotografías antiguas y una red de seguridad que parecía infranqueable. Sin embargo, su último refugio estaba a plena vista, en una zona frecuentada por turistas que buscan tranquilidad y naturaleza.

Un escondite señalado desde hace años

Lo más inquietante es que la ubicación no era completamente desconocida para las autoridades internacionales. Hace una década, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos señaló negocios de renta de cabañas en Tapalpa como presuntos mecanismos de lavado de dinero vinculados al CJNG y a Los Cuinis.

En documentos oficiales se mencionaban cambios de nombre en el complejo turístico y su ubicación aproximada en la carretera Tapalpa–San Gabriel. La zona coincidía con un fraccionamiento campestre rodeado de bosque, cerca de una presa y un club de golf, donde las construcciones de madera se integran con el paisaje.

Durante años, la sierra fue vista como refugio natural del crimen organizado. Lo que pocos imaginaron es que el líder criminal se ocultara en un espacio turístico con asadores al aire libre y vistas panorámicas.

Así fue el operativo en la Guarida del Mencho

A mitad de esta historia sobre la Guarida del Mencho, emerge el relato del operativo. Según la Secretaría de la Defensa Nacional, los equipos de inteligencia siguieron la pista de un contacto cercano a la pareja sentimental del capo. Ese movimiento permitió ubicar el punto exacto del encuentro.

La mujer llegó el 20 de febrero a las cabañas dentro del complejo turístico. Al día siguiente salió del lugar, y las fuerzas armadas activaron una ventana de oportunidad que no podían dejar pasar. El líder del CJNG estaba acompañado únicamente por una docena de escoltas, lo que reducía el riesgo de un enfrentamiento prolongado.

El ataque comenzó en la mañana. Habitantes de Tapalpa reportaron sobrevuelos de helicópteros y detonaciones que rompieron la calma habitual del pueblo. En medio de la confusión, Oseguera intentó huir hacia una zona arbolada cercana, buscando cobertura entre la maleza. Fue encontrado herido, junto con dos de sus hombres de seguridad, y falleció durante su traslado aéreo a un hospital.

La escena final ocurrió en un entorno que, hasta horas antes, parecía ajeno al conflicto.

Un pueblo entre turismo y tensión

Tapalpa es conocido por su oferta de ecoturismo, cabañas rústicas y clima fresco de montaña. Con cerca de 20 mil habitantes, su economía depende en gran medida de visitantes que buscan escapar del ruido urbano. El contraste entre ese entorno y el desenlace violento generó una sensación de incredulidad entre los pobladores.

Autoridades municipales declararon no tener conocimiento de la presencia del líder criminal en la zona. Sin embargo, la sombra de los antecedentes financieros señalados por EE.UU. volvió a colocar al municipio en el foco internacional.

En los días posteriores, el ambiente fue de tensión contenida. Comerciantes, hoteleros y habitantes aguardaban noticias sobre posibles represalias o reacomodos internos del grupo criminal.

El impacto para el CJNG y la región

La muerte de Oseguera abre interrogantes sobre el futuro del CJNG, una de las organizaciones criminales más poderosas del país. Los expertos en seguridad señalan que estos momentos suelen generar reconfiguraciones internas y disputas por liderazgo, lo que podría traducirse en episodios de violencia.

Para Jalisco, el desafío es doble: preservar la estabilidad y proteger la actividad económica en zonas turísticas que dependen de la percepción de seguridad.

La historia de la Guarida del Mencho no solo marca el final de un hombre, sino el inicio de una nueva etapa para la región. El operativo representa un golpe simbólico y operativo, aunque las consecuencias se medirán en los próximos meses.

Durante años, Nemesio Oseguera Cervantes fue un fantasma en la sierra, una figura sin imágenes recientes y con paradero incierto. Su final, en cambio, ocurrió en un lugar visible, en cabañas que ofrecían descanso y contacto con la naturaleza.

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