En una jornada marcada por la violencia en el norte de Chiapas, el exalcalde de Huitiupán, Ernal Orantes López, fue víctima de un ataque armado perpetrado por un grupo desconocido. El hecho ocurrió cuando viajaba en una camioneta Nissan tipo pick-up, en un tramo carretero entre Sabanilla y la colonia Nueva, justo en el punto conocido como la Curva del Diablo, una zona envuelta en misterio y temida por los habitantes locales.
Orantes, de 54 años, resultó con heridas graves, mientras que su acompañante y conductor, José Freddy Aguilar, de apenas 25 años, murió tras recibir varios impactos de bala. Aguilar era originario de la comunidad Lázaro Cárdenas, y acompañaba al exfuncionario al momento del ataque.
Reacción inmediata de autoridades y traslado de herido
Tras el atentado, elementos de la Policía Estatal y Municipal, junto a peritos y agentes del Ministerio Público, acudieron al lugar para acordonar la escena, realizar las diligencias correspondientes y trasladar el cuerpo del joven al Servicio Médico Forense (SEMEFO).
El exalcalde fue llevado de emergencia a Yajalón, el municipio más cercano con capacidad médica adecuada, donde se reporta estable, aunque bajo observación.
Violencia y tensión en la zona norte de Chiapas
Este ataque se suma a una serie de episodios violentos que han golpeado la región norte del estado en los últimos años, muchos de ellos relacionados con conflictos territoriales, delincuencia organizada y disputas políticas. Aunque hasta el momento se desconocen los móviles del ataque, las autoridades estatales han iniciado una investigación para esclarecer los hechos.
El municipio de Huitiupán, donde viven poco más de 23 mil habitantes, está ubicado a 125 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez, capital del estado. La comunidad ha enfrentado en años recientes tensiones ligadas a grupos armados y presencia de células criminales que operan en la frontera norte con Tabasco.
¿Quién es Ernal Orantes López?
Ernal Orantes fue presidente municipal de Huitiupán en años anteriores y, aunque no ocupaba actualmente un cargo público, mantenía cierta influencia política y social en la región. Su figura ha sido clave en procesos electorales y comunitarios, lo que ha levantado especulaciones sobre las posibles causas del atentado.
Hasta ahora, ninguna organización se ha atribuido el ataque ni se han revelado indicios claros sobre el trasfondo del crimen, lo que mantiene a la población en estado de alerta y temor.
