
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Nuevo León dio un fuerte golpe al narcomenudeo tras informar la incautación de 700 kilos de marihuana en un cateo realizado en Monterrey. Aunque no hubo detenidos, el hallazgo refuerza los esfuerzos de las autoridades para frenar la distribución de drogas en la entidad.
El hallazgo en Monterrey
De acuerdo con el comunicado oficial, el aseguramiento se realizó en un inmueble ubicado en la calle Idelfonso Vázquez, en la colonia Fabriles de Monterrey. La operación se llevó a cabo el 19 de agosto, cuando un agente investigador del Ministerio Público adscrito al Centro de Líneas de Investigación Preliminar de Narcomenudeo (CLIPN) cumplió con una orden de cateo emitida por un juez.
En el lugar fueron localizados 700 kilos de vegetal verde con características de marihuana, además de dosis listas para distribución y una báscula utilizada presuntamente para el pesaje del narcótico.
Continuarán las investigaciones
Aunque en este operativo no se logró la detención de personas, la FGE subrayó que las indagatorias continúan para identificar a los responsables. Las investigaciones se enmarcan en la carpeta por Delitos contra la Salud, que contempla no solo la venta y distribución de drogas, sino también el rastreo de posibles armas de fuego, dinero y objetos vinculados al tráfico ilegal.
La Fiscalía aseguró que este golpe al narcomenudeo se suma a otras acciones recientes contra estructuras criminales que operan en Nuevo León y estados vecinos.
Otro golpe: 800 kilos de metanfetamina incautados
El operativo en Monterrey no es un hecho aislado. Apenas el 12 de agosto, se detuvo a Almicar “N”, de 53 años, en un retén militar del municipio de San Luis Río Colorado, Sonora. El sujeto conducía un vehículo procedente de Monterrey con destino a San Quintín, Baja California.
Durante la inspección, elementos de la Guardia Nacional detectaron irregularidades en las imágenes captadas por el equipo de rayos Gamma. Al revisar la carga, descubrieron 1,863 paquetes con clorhidrato de metanfetamina, cada uno de aproximadamente 450 gramos, sumando 838 kilos de droga tipo “cristal”.
Además, se aseguraron 74 galones con metanfetamina líquida, lo que representa un cargamento millonario en el mercado negro.
Relevancia del operativo en Nuevo León
La incautación de 700 kilos de marihuana en Monterrey marca un precedente importante para el combate al narcomenudeo en la entidad. Según especialistas en seguridad, este tipo de golpes limita la disponibilidad de drogas en el mercado local y frena temporalmente las redes de distribución.
El narcomenudeo en Nuevo León es considerado un problema grave, pues no solo se trata del consumo, sino de la violencia generada por los grupos que se disputan el control territorial. Las autoridades buscan con estos operativos desarticular células locales y frenar su financiamiento.
Programas de inteligencia y coordinación
El aseguramiento fue posible gracias a los programas del CLIPN, que permiten recopilar información, ubicar puntos de distribución y solicitar órdenes judiciales para cateos. Este modelo de investigación refuerza la coordinación entre el Ministerio Público, fuerzas estatales y federales, quienes trabajan en conjunto para atacar tanto el narcomenudeo como las grandes rutas de trasiego de drogas.
El reto pendiente
Aunque el decomiso es significativo, expertos advierten que la falta de detenidos representa un desafío. Sin la captura de los operadores, es posible que las redes criminales se reorganicen rápidamente.
Además, el tráfico de drogas en Nuevo León está vinculado a rutas estratégicas hacia Estados Unidos, lo que convierte al estado en un punto crítico en la lucha contra el crimen organizado.
El golpe al narcomenudeo en Monterrey con la incautación de 700 kilos de marihuana y el decomiso previo de 838 kilos de metanfetamina en Sonora muestran que las autoridades han intensificado los esfuerzos contra el tráfico de drogas. Sin embargo, la ausencia de detenidos y la magnitud del problema revelan que la lucha contra el narcotráfico en México requiere no solo de incautaciones, sino de capturas clave y procesos judiciales sólidos que debiliten de raíz a las organizaciones criminales.