El 21 de agosto, Guadalajara fue escenario de un emotivo homenaje para despedir a Ernesto Barajas, vocalista de Enigma Norteño, asesinado en Zapopan apenas dos días antes.
En medio de la tristeza, el cortejo fúnebre estuvo marcado por los sonidos de la música de banda, el vuelo de palomas blancas y el lanzamiento de globos en forma de estrella, símbolos de esperanza y despedida.
Un último adiós acompañado de música regional
Los videos difundidos en redes sociales mostraron cómo el féretro, cubierto de flores blancas y rosas rojas, avanzaba mientras una banda interpretaba temas emblemáticos del repertorio regional. En el aire se escuchaba “Te vas ángel mío”, un himno fúnebre que muchos asistentes cantaron entre lágrimas.
El sepulcro fue rodeado por coronas florales enviadas por amigos, colegas del medio artístico y familiares. Una fotografía de gran tamaño de Barajas acompañó el homenaje, en el que la entrada se limitó a familiares y amistades cercanas.
Investigación sobre el asesinato de Ernesto Barajas
El homicidio del cantante ocurrió el 19 de agosto en la colonia Arenales Tapatíos, en Zapopan. Según la Fiscalía de Jalisco, dos hombres armados que viajaban en motocicleta atacaron la camioneta en la que se encontraba el artista junto a su compadre y parte de su staff, quien también perdió la vida.
Una joven empleada de la pensión de autos resultó herida en la pierna, pero se encuentra fuera de peligro.
Las autoridades investigan si el ataque está relacionado con la interpretación de corridos y narcocorridos, aunque hasta el momento no se ha confirmado ningún vínculo directo con grupos delictivos.
La trayectoria de un referente del regional mexicano
Ernesto Barajas, de 38 años, fundó Enigma Norteño en 2004 y logró posicionarse como una de las voces más representativas del regional mexicano. Su talento lo llevó a colaborar con agrupaciones como Fuerza Regida y Grupo Firme, además de dejar un legado con temas como “Quemándose un gallito”, “Hello Kitty”, “Háganse a un lado” y “El Ondeado”.
Entre México y Estados Unidos, su música conquistó escenarios y se convirtió en la banda sonora de miles de seguidores. Su partida deja un vacío en el género, pero también un legado que continuará vigente.
