Extorsión es la palabra clave que encabeza hoy uno de los mayores retos de seguridad en México. Extorsión aparece al inicio del debate público, de las estadísticas oficiales y de la agenda del gobierno federal, que en los últimos meses ha intensificado operativos, detenciones y acciones de inteligencia para contener un delito que no deja de crecer y que afecta tanto a ciudadanos como a sectores productivos enteros.

Entre julio y noviembre, el gobierno federal recibió más de 102 mil llamadas para denunciar presuntos intentos de extorsión, una cifra que dimensiona la magnitud del problema. A partir de estas denuncias, se han logrado más de 600 detenciones en 22 estados del país, incluidas las de objetivos prioritarios vinculados con organizaciones criminales dedicadas al cobro de cuotas y amenazas.
Extorsión en cifras: un delito que sigue en aumento
Los datos oficiales muestran que la extorsión mantiene una tendencia al alza en la última década. En 2015 se registraron 6,223 víctimas, mientras que en 2025, hasta octubre, la cifra ya alcanzaba 9,400 casos, lo que representa un incremento del 51% sin que aún concluya el año.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, este delito presenta un aumento de 23% respecto a 2018, consolidándose como uno de los ilícitos de mayor impacto social y económico. Comerciantes, transportistas, productores agrícolas y familias enteras figuran entre las principales víctimas.
La Estrategia Nacional contra la Extorsión
Ante este escenario, el gobierno federal puso en marcha en julio pasado la Estrategia Nacional contra la Extorsión, integrada por cinco ejes principales:
- Detenciones mediante investigación e inteligencia, con seguimiento a redes criminales.
- Coordinación con fiscalías estatales, a través de unidades especializadas.
- Aplicación de protocolos de atención a víctimas, para reducir daños y revictimización.
- Capacitación de operadores del 089, enfocados en manejo de crisis y negociación.
- Campañas de prevención a nivel nacional, para alertar a la población sobre las modalidades de extorsión.
El objetivo central es romper las cadenas de operación de este delito y fortalecer la denuncia ciudadana como herramienta clave.
Más de 100 mil llamadas y cientos de carpetas de investigación
Desde la implementación de la estrategia, el número único de denuncia 089 ha recibido 102,800 llamadas relacionadas con posibles extorsiones. De ese total, 77,428 casos (75%) correspondieron a extorsiones no consumadas, mientras que 10,854 sí se concretaron.
Estas denuncias derivaron en la apertura de 3,684 carpetas de investigación en fiscalías locales, lo que evidencia tanto la disposición de las víctimas a denunciar como la saturación del sistema de procuración de justicia.
Detenciones clave y golpes a células criminales
En el marco de los operativos, las autoridades han logrado la captura de 615 personas vinculadas directamente con la extorsión. Entre los casos más relevantes destacan:
- Rigoberto “N”, líder de una célula dedicada a la extorsión de citricultores en Michoacán.
- Jonathan “N”, identificado como jefe de “Los Torrijos” en el Estado de México.
- Edgar “N”, alias “El Limones”, jefe de plaza de los Cabrera Sarabia en Durango y considerado un objetivo prioritario.
Estas detenciones buscan debilitar las estructuras regionales que sostienen el cobro sistemático de cuotas y amenazas.
Reconocimiento oficial: los resultados aún no son suficientes
Pese a los operativos y capturas, el propio secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ha reconocido que la extorsión no ha disminuido como se esperaba. El funcionario señaló que, por ello, se mantienen operativos semanales en coordinación con fiscalías locales y las instituciones del Gabinete de Seguridad.
Los estados con mayor actividad reciente contra este delito incluyen Estado de México, Morelos, Puebla, Ciudad de México, Michoacán y Tamaulipas, donde se concentran tanto denuncias como acciones de fuerza.
Un combate en curso contra la extorsión
La extorsión sigue siendo uno de los delitos más complejos de erradicar en México. Aunque el gobierno federal ha logrado más de 600 detenciones, desarticulado células criminales y fortalecido los canales de denuncia, las cifras muestran que el problema persiste y evoluciona.
El desafío ahora es traducir los operativos en una reducción sostenida del delito, proteger de manera efectiva a las víctimas y recuperar la confianza ciudadana. Mientras tanto, la extorsión continúa siendo un frente abierto que pone a prueba la capacidad del Estado para garantizar seguridad y justicia.