
Un despliegue estratégico contra la delincuencia organizada
Desde el 5 de febrero de 2025, el Gobierno de México, a través del Gabinete de Seguridad, puso en marcha la Operación Frontera Norte, una iniciativa coordinada para reforzar las acciones contra el crimen organizado en estados clave de la frontera norte. La estrategia, basada en inteligencia y despliegue territorial, ha comenzado a rendir frutos importantes en materia de seguridad nacional y control territorial.
El informe más reciente, con corte al 4 de agosto de 2025, da cuenta de acciones contundentes y resultados que reflejan tanto la magnitud del operativo como su impacto directo en las estructuras criminales de los cárteles que operan en la región.
Cifras que reflejan el alcance de la operación
En apenas seis meses de operaciones, se han registrado 5,996 personas detenidas, lo que representa una de las cifras más altas en un operativo federal de este tipo. Además, las autoridades han asegurado 4,790 armas de fuego, así como 766,139 cartuchos y 22,437 cargadores de diversos calibres.
El combate al narcotráfico también ha sido un eje central. Se han decomisado 53,758.48 kilogramos de droga, entre los que destacan 310.89 kilogramos de fentanilo, una sustancia especialmente letal y de alto valor en el mercado ilegal. También se han asegurado 4,261 vehículos y 747 inmuebles vinculados a actividades delictivas.
Las autoridades han enfatizado que todas estas acciones se han desarrollado con estricto apego al Estado de derecho y con pleno respeto a los derechos humanos, lo que refuerza la legitimidad de la operación a nivel nacional e internacional.
Casos destacados en estados clave
Baja California
En Tijuana, las fuerzas de seguridad detuvieron a tres personas e incautaron un arma corta, un cargador, 12 cartuchos, 70 dosis de marihuana y 24 de metanfetamina. Esta intervención refleja el control activo en puntos fronterizos con alta movilidad de drogas y armas.
Sinaloa
En Escuinapa de Hidalgo, se decomisaron 74 cargadores, 725 cartuchos, 20 chalecos balísticos, 11 placas balísticas, equipo táctico y 35 estrellas poncha llantas. En Culiacán, se desmanteló un laboratorio clandestino de drogas sintéticas donde se aseguraron 5,500 litros y 1,325 kilogramos de sustancias químicas para la elaboración de metanfetaminas, además de un reactor de síntesis orgánica y un condensador.
Sonora
En Magdalena de Kino, fue erradicado un plantío de marihuana con 530 plantas, y en Cajeme se detuvo a una persona con 824 dosis de metanfetamina, un arma larga, 28 cartuchos útiles, un vehículo robado, tres celulares y 44,550 pesos en efectivo.
Tamaulipas
En Camargo, se aseguraron cinco vehículos, tres de ellos con blindaje artesanal. Dentro de las unidades se localizaron un fusil Barrett, nueve armas largas, 78 cargadores, 1,410 cartuchos y 32 artefactos explosivos improvisados, lo cual evidencia la capacidad de fuego de los grupos criminales en esta zona.
Afectaciones económicas y panorama delictivo nacional
El Gobierno estima que la afectación económica para el crimen organizado derivada de la “Operación Frontera Norte” asciende a 536 millones de pesos, resultado de los decomisos y pérdidas logísticas que enfrentan los grupos delictivos.
Este impacto se inserta en un contexto de alta incidencia delictiva: hasta junio de 2025, se han registrado 168,301 presuntos delitos a nivel nacional, con estados como Baja California, Sinaloa, Sonora y Tamaulipas concentrando buena parte de los casos más graves. Los delitos de alto impacto, como el tráfico de drogas, el tráfico de armas y los enfrentamientos armados, han sido el foco principal de la estrategia.
Una estrategia sostenida y con efectos visibles
El avance de la Operación Frontera Norte marca una diferencia importante respecto a operativos anteriores, debido a su carácter sistemático y regionalmente focalizado. La colaboración entre las fuerzas armadas, la Guardia Nacional y autoridades locales ha sido clave para mantener la presión sobre las organizaciones delictivas.
Además de los decomisos y detenciones, se percibe una disminución en la operatividad visible de ciertos grupos criminales en zonas antes controladas, así como una mayor percepción de presencia del Estado en territorios históricamente vulnerables.
La Operación Frontera Norte representa un esfuerzo integral y de largo aliento por recuperar el control del Estado mexicano en regiones estratégicas. Los decomisos masivos, las detenciones de alto volumen y el golpe económico a las estructuras criminales son señales claras de una política más decidida frente a la delincuencia organizada.
Aunque el panorama de seguridad aún presenta retos importantes, los resultados de esta operación muestran que una estrategia bien coordinada, respetuosa de los derechos humanos y enfocada en puntos clave puede generar un impacto tangible y medible en la lucha contra el crimen organizado.