Mediante vuelos de reconocimiento e inteligencia de campo, fuerzas federales ubicaron y desmantelaron una refinería clandestina en Coatzacoalcos. En el operativo se aseguraron pipas, tanques y medio millón de litros de crudo, sin que se reportaran detenidos.
El desmantelamiento de la refinería clandestina en Coatzacoalcos no fue un golpe de suerte, sino el resultado de una meticulosa operación de inteligencia y una ejecución coordinada por las más altas esferas de la seguridad en México. Este operativo revela la capacidad del Estado para contrarrestar las operaciones a gran escala del crimen organizado dedicado al robo de combustible.
Fase 1: Inteligencia y Reconocimiento Aéreo
El primer paso para desarticular esta planta ilegal fue la recopilación de información. Según fuentes oficiales, el operativo se originó a partir de «labores de inteligencia de campo y vuelos de reconocimiento». Esto sugiere que durante semanas o incluso meses, las agencias de seguridad monitorearon actividades sospechosas en la zona, probablemente el constante movimiento de pipas y vehículos pesados en un predio que, según reportes, estaba destinado originalmente al tratamiento de residuos industriales.
Los vuelos de reconocimiento, posiblemente realizados con drones o aeronaves de la Fuerza Aérea, habrían proporcionado imágenes térmicas y de alta resolución para confirmar la existencia de tanques de almacenamiento y procesos de calentamiento de crudo, consistentes con una refinería artesanal.
Fase 2: El Cateo Coordinado
Una vez obtenida la orden de cateo de un juez federal, se procedió a la intervención del inmueble. La operación fue un claro ejemplo de fuerza conjunta, diseñada para neutralizar cualquier posible resistencia y asegurar la escena de manera eficiente. Participaron elementos de:
* Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA)
* Secretaría de Marina (SEMAR)
* Guardia Nacional (GN)
* Fiscalía General de la República (FGR)
* Personal técnico de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y la Secretaría de Energía (SENER)
La presencia de personal técnico de Pemex y Sener fue crucial para manejar de forma segura los materiales peligrosos encontrados y para documentar legalmente la naturaleza ilícita de los combustibles y procesos.
El Inventario del Crimen: Lo que se Encontró en el Sitio
El interior del predio confirmó las sospechas de las autoridades. La instalación estaba equipada para una operación continua y a gran escala. El inventario del material asegurado incluye :
* Más de 500,000 litros de petróleo crudo, la materia prima de la operación.
* Un tractocamión y 10 pipas, utilizados para el transporte del crudo robado y el producto terminado.
* 10 contenedores móviles de gran capacidad y 6 tanques cilíndricos fijos, que conformaban el sistema de almacenamiento y procesamiento.
* Dos bidones de 1,000 litros cada uno y un tambo de 200 litros, para el manejo de productos en menor escala.
A pesar de la magnitud del hallazgo y la infraestructura desmantelada, las autoridades no informaron sobre la detención de ninguna persona durante el operativo. Esto sugiere que los operadores pudieron haber sido alertados o que la planta no estaba en funcionamiento al momento del cateo. La investigación de la FGR se centrará ahora en identificar a los propietarios del predio y a los líderes de esta red criminal.
