Cruza la frontera con el cuerpo de su pareja en el copiloto

Horror en Tijuana: un hombre condujo 218 kilómetros desde Los Ángeles con el cuerpo de su ex pareja hasta la casa de su madre, quien alertó a la policía.

Cruza la frontera con el cuerpo de su pareja en el copiloto
Un hombre viajó desde Los Ángeles hasta Tijuana con el cadáver de su ex pareja en el asiento del copiloto; su madre lo denunció a la policía.

Condujo 218 kilómetros con el cuerpo de su pareja hasta Tijuana

El horror cruzó la frontera. Un hombre de 44 años viajó más de 200 kilómetros con el cuerpo sin vida de su ex pareja en el asiento del copiloto, atravesando el paso fronterizo de San Ysidro y llegando hasta la colonia 10 de Mayo, en Tijuana.

La historia comenzó en Los Ángeles, California, donde Erick “N” discutió con su pareja sentimental. Según su propia confesión, la pelea terminó en tragedia: la mujer perdió la vida en medio del altercado. En lugar de reportar lo ocurrido, el hombre colocó el cuerpo en su vehículo Dodge Charger color gris y condujo rumbo a México.

Durante horas manejó con el cadáver a su lado, atravesando la frontera sin ser detectado, hasta llegar a la casa de su madre en Tijuana. Fue ella, horrorizada por lo que vio, quien llamó a la policía y puso fin al macabro trayecto.

La madre lo denunció al descubrir el crimen

Cuando Erick “N” estacionó su auto frente a la vivienda familiar, su madre notó algo extraño. El vehículo permanecía encendido y su hijo, visiblemente alterado, le confesó entre lágrimas que había discutido con su pareja y que ella “ya no respiraba”.

Al asomarse al interior del automóvil, la mujer quedó paralizada: el cuerpo de una mujer yacía en el asiento del copiloto, sin signos de vida. De inmediato llamó al número de emergencias, alertando a las autoridades municipales.

Agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal (SSPCM) acudieron al lugar y confirmaron el hallazgo. La víctima presentaba signos de rigidez y ninguna respuesta a los estímulos.

Confesó haberla asesinado en Los Ángeles

Durante su detención, Erick “N” declaró que el homicidio había ocurrido en Los Ángeles tras una fuerte discusión con su pareja sentimental. En un intento por evadir las consecuencias, decidió cruzar la frontera y refugiarse en casa de su madre en México, llevando el cuerpo consigo.

La SSPCM informó que el caso será investigado en coordinación con autoridades de Estados Unidos, debido a que el crimen se cometió en territorio estadounidense. El hombre podría enfrentar cargos tanto en México como en California, donde el feminicidio tiene penas severas.

Un reflejo del clima de violencia en Tijuana

El caso de Erick “N” se suma a la larga lista de hechos violentos que golpean diariamente a Tijuana, una ciudad donde los asesinatos, secuestros y ataques armados son parte de la rutina urbana.

Casi a diario se registran cuerpos abandonados en la vía pública, enfrentamientos entre grupos criminales y víctimas inocentes atrapadas en el fuego cruzado. Sin embargo, esta historia estremeció incluso a una ciudad acostumbrada al horror, por la frialdad del recorrido y el impacto emocional del caso.

Las autoridades locales han reforzado los operativos de vigilancia en la frontera, mientras los investigadores tratan de determinar cómo pudo cruzar un vehículo con un cadáver sin ser detectado por los sistemas de revisión fronteriza.

La tragedia familiar que cruzó la frontera

Más allá del crimen, el caso deja una herida profunda en dos países. Una madre mexicana se vio obligada a denunciar a su propio hijo, mientras una familia en Los Ángeles enfrenta la pérdida de una mujer cuya identidad aún no se ha revelado.

El viaje de 218 kilómetros de Erick “N” no solo fue un intento de huida, sino una evidencia más de la complejidad y el dolor que genera la violencia en ambos lados de la frontera.

El destino final no fue el refugio que buscaba, sino la celda donde hoy enfrenta el peso de sus actos y la mirada del mundo ante uno de los crímenes más perturbadores de los últimos tiempos.

Salir de la versión móvil