Un ex custodio del penal El Hongo, en Tecate, Baja California, fue sentenciado a más de cinco años de prisión tras ser encontrado culpable de delitos contra la salud. La condena recae en José M., un oficial que intentó introducir fentanilo y metanfetaminas al interior del centro penitenciario, en un hecho que revela los desafíos que enfrentan las autoridades para evitar la infiltración de sustancias ilícitas en las cárceles del país.
El caso, que concluyó mediante un juicio abreviado, no solo derivó en la privación de la libertad del ex servidor público, sino también en sanciones económicas, reforzando el mensaje de que el tráfico de drogas en los centros de reclusión tendrá consecuencias legales contundentes.
La detención en el penal El Hongo
El arresto de José M. ocurrió en marzo pasado, cuando agentes de la Policía Estatal de Seguridad y Custodia Penitenciaria detectaron su intento de ingresar drogas al Centro Penitenciario El Hongo I, Sección B.
El custodio llevaba consigo una bolsa de tela que contenía:
- Un envoltorio con 3 gramos de metanfetamina.
- Dos envoltorios con 202 gramos de clorhidrato de fentanilo, un opioide sintético considerado de alto poder adictivo y mortal.
El hallazgo confirmó la existencia de redes de corrupción dentro de los penales, donde algunos custodios ceden a la presión del crimen organizado o a beneficios económicos a cambio de introducir sustancias ilícitas.
El juicio abreviado y la sentencia
Durante el proceso judicial, José M. reconoció su culpabilidad por los delitos previstos tanto en el Código Penal Federal como en la Ley General de Salud.
Gracias a la figura del juicio abreviado, el procedimiento se resolvió de manera más rápida, pero esto no redujo la severidad de la condena. El juez dictó una sentencia de cinco años, siete meses y 15 días de prisión, que deberá cumplir en el Centro de Reinserción Social de Tijuana.
Además, el ex custodio fue sancionado con el pago de una multa equivalente a 125 días, reforzando las sanciones económicas como parte del castigo.
La amenaza del fentanilo en las cárceles mexicanas
El decomiso de más de 200 gramos de fentanilo en este caso alerta sobre la gravedad de intentar ingresar este tipo de sustancias a un centro penitenciario. El fentanilo es un opioide sintético que ha desatado crisis de sobredosis en Estados Unidos y que se ha convertido en uno de los principales retos de seguridad en México.
Si estas drogas hubieran llegado a las manos de las personas privadas de la libertad, el riesgo de sobredosis, violencia y corrupción interna se habría incrementado. Las cárceles ya enfrentan condiciones de hacinamiento y control parcial por parte de grupos delictivos, por lo que el ingreso de narcóticos representa un factor de riesgo aún mayor.
El reto de la seguridad penitenciaria en México
El caso del penal El Hongo evidencia uno de los principales desafíos del sistema penitenciario mexicano: la corrupción interna. La participación de custodios en el tráfico de drogas, celulares u otros objetos prohibidos compromete no solo la seguridad de los penales, sino también la reinserción social de los internos.
Las autoridades de Baja California han implementado operativos de vigilancia, revisiones aleatorias y controles más estrictos para evitar estos actos, pero la presión del crimen organizado y las condiciones laborales de los custodios continúan siendo factores de vulnerabilidad.
Un precedente en la lucha contra el narcotráfico penitenciario
Con esta sentencia, las instituciones judiciales buscan sentar un precedente claro: el personal de seguridad penitenciaria que se involucre en el tráfico de drogas enfrentará penas severas. El castigo a José M. busca reforzar la confianza ciudadana en las autoridades y mandar un mensaje de cero tolerancia hacia la complicidad con el crimen organizado.
Al mismo tiempo, expertos en seguridad señalan que es necesario fortalecer los programas de control de confianza, capacitación y mejores condiciones laborales para los custodios, con el fin de reducir los riesgos de corrupción en los centros penitenciarios.
La condena de más de cinco años de cárcel a un ex custodio del penal El Hongo representa un paso firme en el combate al tráfico de drogas dentro de los penales en México. El decomiso de fentanilo y metanfetaminas evitó que estas sustancias circularan en un ambiente ya de por sí vulnerable.
Este caso expone la importancia de fortalecer la seguridad penitenciaria y de garantizar que quienes tienen la responsabilidad de custodiar a los internos no se conviertan en cómplices de actividades criminales. La sentencia contra José M. busca ser un recordatorio de que la justicia alcanza a todos, incluso a quienes juraron proteger la ley.
