La violencia volvió a golpear a Sinaloa. En la sindicatura de San Pedro, Navolato, tres miembros de una familia perdieron la vida tras ser atacados a balazos cuando viajaban en motocicletas. Entre las víctimas se encontraba Leslie “N”, una adolescente de apenas 14 años.
El ataque en plena calle
El violento hecho ocurrió en la comunidad de La Laguna, cuando una llamada anónima alertó a las autoridades sobre una serie de detonaciones de arma de fuego.
Al llegar, elementos de seguridad hallaron los cuerpos sin vida de dos hombres adultos y una menor, tendidos sobre el pavimento. Ninguno presentaba signos vitales.
Las víctimas y su trágico destino
De acuerdo con los primeros informes, las víctimas fueron identificadas como Carlos “N” (40 años) y Julio César “N” (45 años), primos originarios de la zona. Carlos viajaba acompañado por su hija, Leslie, cuando fueron sorprendidos por sujetos armados que abrieron fuego cerca de un plantel educativo.
Los atacantes huyeron del lugar sin dejar rastro, mientras vecinos, aterrorizados, se resguardaban en sus viviendas.
Investigación y reacciones
Al sitio acudieron elementos de la Policía Municipal, Guardia Nacional y peritos de la Fiscalía del Estado, quienes realizaron el levantamiento de los cuerpos y la recolección de casquillos percutidos de armas automáticas.
Los cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo) para practicarles la autopsia de ley.
Familiares identificaron a las víctimas en el lugar, sumidos en el dolor por el triple homicidio que ha conmocionado a la comunidad.
Contexto de violencia en Sinaloa
El municipio de Navolato ha sido escenario recurrente de hechos violentos relacionados con disputas entre grupos armados. Este nuevo ataque aumenta la preocupación de los habitantes, quienes exigen mayor presencia de seguridad y acciones firmes por parte de las autoridades.
Expertos en seguridad señalan que la violencia en zonas rurales de Sinaloa continúa siendo un desafío ante la expansión del crimen organizado y la impunidad.
La muerte de Leslie y sus familiares refleja una vez más la cruda realidad de la violencia en México, donde familias enteras se ven atrapadas en el fuego cruzado. La exigencia de justicia y seguridad se repite en cada rincón del país, mientras la sociedad clama por paz y protección para sus comunidades.
