Así fue el asedio del CJNG a Zitácuaro: un plan de terror

Así fue el asedio del CJNG a Zitácuaro: un plan de terror
Así fue el asedio del CJNG a Zitácuaro: un plan de terror

Un análisis táctico del ataque en Zitácuaro. El CJNG ejecutó una operación coordinada con balaceras simultáneas, bloqueos estratégicos e incendios para sembrar el caos y neutralizar a las autoridades. Conoce cómo lo hicieron.

El ataque que sembró el pánico en Zitácuaro no fue un acto improvisado. Fue una operación militarmente coordinada, atribuida al CJNG, que utilizó tácticas de guerrilla urbana para sitiar la ciudad, con balaceras simultáneas, narcobloqueos en puntos clave e incendios como distractores, según el análisis de los hechos.

Zitácuaro, Michoacán.- La violenta jornada vivida en Zitácuaro revela una estrategia deliberada y calculada por parte del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para demostrar su poderío y generar un estado de terror colectivo. Un análisis de la secuencia y ubicación de los ataques permite reconstruir la táctica empleada para paralizar a las fuerzas del orden y a la sociedad civil.

La Fiscalía General del Estado (FGE) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) han iniciado las investigaciones formales, pero el patrón de los eventos habla por sí solo.

Fase 1: Ataques Simultáneos para Dispersar a las Fuerzas

La ofensiva comenzó con múltiples reportes de balaceras en puntos geográficamente dispersos pero estratégicos de la ciudad. Los enfrentamientos más intensos se concentraron en el libramiento J. Múgica, específicamente en las inmediaciones de la Central Camionera y una agencia de vehículos. Casi al mismo tiempo, se reportaron tiroteos en la colonia Pueblo Nuevo y otras zonas.

Esta táctica de ataques simultáneos tiene un objetivo claro:

 * Generar confusión: Impide que las autoridades sepan cuál es el foco principal del ataque.

 * Dispersar recursos: Obliga a las unidades de policía y del ejército a dividirse para atender múltiples emergencias, debilitando su capacidad de respuesta concentrada.

 * Crear una sensación de omnipresencia: Hace que el grupo criminal parezca estar en todas partes a la vez, maximizando el impacto psicológico en la población y en las propias fuerzas de seguridad.

Fase 2: Bloqueos Estratégicos para Aislar la Ciudad

Mientras las balaceras estaban en curso, otras células del CJNG ejecutaron la segunda fase del plan: los narcobloqueos. Utilizando la intimidación, obligaron a conductores de taxis, camionetas de transporte público y camiones de carga a atravesar sus unidades en los principales accesos y salidas de Zitácuaro.

El propósito de los bloqueos es fundamentalmente militar:

 * Impedir la llegada de refuerzos: Evita que convoyes del Ejército o de la Guardia Nacional provenientes de otras regiones puedan acceder rápidamente a la zona de conflicto.

 * Cortar las rutas de escape: Atrapa a las fuerzas de seguridad locales dentro de la «zona caliente».

 * Paralizar la vida civil: Detiene por completo la actividad económica y social, demostrando quién tiene el control territorial.

Fase 3: Incendios como Táctica de Distracción y Terror

La tercera pieza de la estrategia fue el uso del fuego. Los atacantes incendiaron al menos tres vehículos y una tienda de conveniencia OXXO en la colonia Lomas Oriente. Además, dispararon contra las fachadas de otras dos sucursales en las colonias José María Morelos y El Calvario.

Los incendios cumplen una doble función:

 * Distracción: Requieren la movilización de cuerpos de bomberos y protección civil, desviando aún más recursos de emergencia.

 * Terrorismo económico: Atacar una marca nacionalmente reconocida como OXXO es un mensaje directo contra la economía formal y una forma de sembrar miedo entre los comerciantes.

La combinación de estas tres tácticas —balaceras, bloqueos e incendios— conforma un manual de guerrilla urbana que los cárteles han perfeccionado. La operación en Zitácuaro es un sombrío ejemplo de la capacidad logística y estratégica de estos grupos, y un desafío mayúsculo para el Estado mexicano, que respondió desplegando un operativo conjunto con la SSP, el Ejército y la Guardia Nacional para intentar retomar el control.

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