Un llamado a la cooperación sin comprometer la soberanía
En medio de una relación bilateral marcada por retos comunes, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó su compromiso de colaborar con el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, en materia de seguridad. Sin embargo, dejó claro que cualquier cooperación deberá regirse por el respeto absoluto a la soberanía de México.
La declaración fue emitida durante su conferencia matutina, donde Sheinbaum abordó la inquietud generada por las propuestas de campaña de Trump, quien planteó la intervención del ejército estadounidense en México para combatir a los cárteles de la droga.
La postura de México: no a la intervención militar
Sheinbaum fue contundente al rechazar la posibilidad de una presencia militar extranjera en territorio nacional. «Por supuesto que no estamos de acuerdo en una invasión o en una presencia de este tipo», aseguró. La mandataria subrayó que, aunque los retos en seguridad son compartidos, la solución debe buscarse mediante la colaboración en inteligencia e investigación, sin menoscabar la soberanía de México.
Una llamada clave entre mandatarios
El 27 de noviembre, Sheinbaum sostuvo una conversación telefónica con Donald Trump, en la cual ambos líderes discutieron estrategias conjuntas para combatir el tráfico de armas y reforzar la seguridad en la región.
Durante la llamada, la presidenta destacó la importancia de atender el flujo ilegal de armas provenientes de Estados Unidos, una problemática que alimenta la violencia en México. Sheinbaum también compartió detalles sobre los integrantes de su gabinete de seguridad, resaltando la experiencia de Omar García Harfuch, actual titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
“Le planteé que con respeto a nuestra soberanía será muy importante que compartamos información y que se refuercen las labores de inteligencia. Estuvo de acuerdo, y eso es clave para avanzar”, señaló la mandataria.
Retos compartidos y la búsqueda de soluciones
La relación entre México y Estados Unidos enfrenta desafíos comunes, entre ellos el narcotráfico y el tráfico de armas. Según Sheinbaum, la colaboración binacional debe centrarse en atacar estos problemas desde la raíz, fortaleciendo la cooperación en inteligencia estratégica y operativos conjuntos, pero siempre respetando las competencias de cada país.
