En medio de crecientes tensiones por la presencia de narcolanchas en el Pacífico y el Golfo de México, la presidenta Claudia Sheinbaum envió un mensaje contundente a Washington: ningún operativo estadounidense contra embarcaciones del crimen organizado puede realizarse sin la coordinación con la Secretaría de Marina (Semar).
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que México ha solicitado formalmente a Estados Unidos respetar los protocolos bilaterales de seguridad marítima, que establecen la notificación previa a las autoridades mexicanas ante cualquier intervención en aguas internacionales cercanas al territorio nacional.
“No queremos violaciones a nuestra soberanía ni a nuestra zona económica exclusiva”, declaró la mandataria desde Palacio Nacional.
Operativos contra narcolanchas: un tema de cooperación y soberanía
El anuncio se dio tras una reunión clave entre el canciller Juan Ramón de la Fuente y el embajador estadounidense Ronald Johnson, donde se discutieron mecanismos de coordinación para el combate al narcotráfico marítimo.
Según el acuerdo, cuando Estados Unidos detecte embarcaciones con cargamentos ilegales, debe notificar de inmediato a México para que la Marina intervenga. Esta medida busca evitar conflictos diplomáticos y preservar la integridad de las operaciones conjuntas.
Johnson, de acuerdo con la presidenta, aceptó revisar el protocolo y se comprometió a transmitir el mensaje a la Casa Blanca.
México refuerza control marítimo ante la expansión del crimen organizado
La ruta marítima del narcotráfico ha cobrado protagonismo en los últimos años. Desde el Pacífico mexicano hasta el Caribe, las autoridades han detectado un aumento en las llamadas narcolanchas, embarcaciones ligeras que transportan droga hacia Estados Unidos o Centroamérica.
La Secretaría de Marina ha intensificado los patrullajes, interceptando cargamentos multimillonarios y deteniendo a presuntos integrantes de cárteles del Pacífico y Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Expertos en seguridad señalan que la cooperación internacional es fundamental, pero advierten que la intromisión sin permiso puede interpretarse como una violación directa a la soberanía mexicana.
Diplomacia y seguridad: el equilibrio que busca Sheinbaum
Desde su llegada a la presidencia, Claudia Sheinbaum ha mantenido una postura firme en materia de soberanía nacional, apostando por una diplomacia de respeto y cooperación. Este nuevo episodio con Washington refuerza su línea política: México sí colabora, pero bajo sus propias reglas.
Además, el gobierno mexicano pretende fortalecer la capacidad operativa de la Marina Armada de México, con inversiones en tecnología marítima, inteligencia y capacitación internacional.
El mensaje final de Sheinbaum fue claro:
“Queremos seguir colaborando con Estados Unidos, pero con respeto mutuo. México es un país soberano”.
