La disputa por el cambio de nombre del Golfo de México a Golfo de América en Google Maps ha tomado un giro legal. Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de la Ciudad de México, mostró recientemente la respuesta oficial de Google a un reclamo de su gobierno, en la que la empresa de tecnología justifica el cambio basado en el decreto emitido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En su conferencia mañanera del 17 de febrero de 2025, Sheinbaum reiteró que «esto está mal», señalando que el cambio no corresponde a la realidad geográfica ni a los acuerdos de soberanía nacional. Según la mandataria, el decreto estadounidense solo afecta a la plataforma continental de los Estados Unidos, y no debería implicar una modificación a las aguas o territorio geográfico de México o Cuba.
La respuesta de Google y la postura del gobierno mexicano
Google, en su respuesta a la que Sheinbaum accedió, explicó que su plataforma mantiene la denominación «Golfo de México» en Google Maps en México, pero, conforme a la información recibida, el Sistema de Información de Nombres Geográficos de Estados Unidos ha actualizado oficialmente su denominación a «Golfo de América».
El documento que Google proporcionó subraya que, como parte de su política interna, la actualización refleja cambios en las áreas geográficas, algo que forma parte de su procedimiento operativo habitual. Sin embargo, Sheinbaum y el gobierno mexicano insisten en que Google no tiene derecho de cambiar el nombre de zonas geográficas que están bajo la soberanía de México.
El conflicto por la soberanía territorial
Sheinbaum, al presentar la carta de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México, Juan Ramón de la Fuente, enfatizó que la modificación de Google no tiene fundamento legal en el caso de México y que su gobierno no acepta que cualquier parte de su territorio sea renombrada sin consentimiento. En sus declaraciones, Sheinbaum afirmó que el cambio de nombre solo afecta a la plataforma continental de Estados Unidos, específicamente en las 22 millas náuticas cerca de su costa, y que el resto del Golfo de México no debe estar sujeto a esa decisión.
«La situación es muy clara: Google no tiene derecho a renombrar la plataforma continental de México o de Cuba, ya que estamos hablando de un espacio compartido por tres países», aseveró Claudia Sheinbaum.
¿Qué sigue para el conflicto?
A pesar de las aclaraciones de Google, la presidenta Sheinbaum dejó claro que si no recibe una respuesta favorable, el gobierno mexicano procederá por la vía legal y podría llevar el caso a tribunales internacionales. «Estamos esperando la respuesta de Google, si no la obtenemos, no descartamos el recurso legal», afirmó Sheinbaum, subrayando la defensa de la soberanía territorial de México en este conflicto.
El gobierno mexicano ha tomado este asunto como una cuestión de justicia internacional, ya que afecta directamente las fronteras y nombres geográficos asociados a México, un país que tiene un derecho irrenunciable sobre su territorio.
La postura del gobierno federal y el impacto internacional
Este conflicto no solo involucra a Google y México, sino que también pone en el foco el derecho internacional sobre la soberanía territorial de los países. A medida que las relaciones diplomáticas entre México y Estados Unidos se desarrollan en el marco de los acuerdos comerciales y de seguridad, este tipo de disputas subraya la importancia de mantener una visión crítica sobre el manejo de las tecnologías que afectan el espacio geográfico y la percepción pública de estos.
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