En una mañana llena de firmeza política, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió los avances de su estrategia de seguridad y advirtió que “se equivoca quien llama a la intervención de Estados Unidos en México”. Desde el Salón Tesorería de Palacio Nacional, su mensaje resonó como un recordatorio del principio de soberanía nacional que ha guiado su administración y la de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador.
Una estrategia con resultados medibles
Sheinbaum presentó cifras que muestran una tendencia a la baja en los índices de violencia. Según datos oficiales, los homicidios dolosos se redujeron 9 % durante el sexenio de López Obrador y 28 % en el primer año de su propio gobierno. Entre septiembre de 2024 y octubre de 2025, la reducción alcanzó un 37 %, un indicador que, según la mandataria, “muestra el impacto real de una política basada en la prevención y el bienestar social”.
Detrás de los números hay historias de comunidades que comienzan a recuperar la tranquilidad. En regiones de Michoacán, Guerrero y Zacatecas, la Guardia Nacional ha fortalecido su presencia con enfoque civil y operativo, mientras programas sociales como Jóvenes Construyendo el Futuro y Sembrando Vida buscan atender las causas profundas de la violencia.
“No somos colonia de nadie”
Con tono enérgico, la presidenta respondió a los llamados de ciertos sectores políticos en Estados Unidos que piden una intervención directa en México para combatir al crimen organizado.
“Nos duele un homicidio como el del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, pero no por eso se va a llamar a la intervención extranjera. México es un país libre, soberano e independiente”, subrayó.
El mensaje, además de político, fue simbólico: Sheinbaum se presentó como heredera del proyecto “humanista” de la Cuarta Transformación, que busca fortalecer al Estado mexicano sin depender de fuerzas externas.
Un contraste con el pasado
La presidenta también criticó el modelo de seguridad implementado durante el sexenio de Felipe Calderón, recordando que aquella política de “guerra” dejó una crisis humanitaria.
“Ese periodo se caracterizó por la militarización sin marco jurídico y un incremento del 148 % en los homicidios dolosos. No fue el Ejército el culpable, sino quienes lo usaron para una guerra contra su propio pueblo”, dijo.
Sheinbaum destacó que la actual Guardia Nacional opera bajo principios legales y con enfoque civil, y que su gobierno apuesta por la justicia social y el fortalecimiento comunitario como bases para construir paz duradera.
Seguridad con desarrollo y justicia
En su discurso, Sheinbaum reiteró que la paz no se construye con violencia, sino con oportunidades. Por ello, el gobierno federal mantiene inversiones en educación, salud y proyectos productivos en las zonas más afectadas por el crimen.
“Son dos proyectos de nación: uno que apuesta por la guerra y la desigualdad, y otro que cree en la paz, la justicia y el bienestar del pueblo”, concluyó.
