Una comisión de agricultores de maíz de Michoacán, Jalisco y Guanajuato inició mesas de trabajo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) para establecer las reglas de operación del apoyo acordado durante la madrugada del miércoles. El subsidio consiste en 950 pesos por tonelada de maíz, distribuidos entre aportaciones del gobierno federal (800 pesos) y de los estados (150 pesos).
Además, se prevé que los productores tengan un primer acercamiento con industriales para negociar mejores condiciones de venta y avanzar en la regularización del mercado del maíz en la región del Bajío.
Inicio de las mesas de trabajo y seguimiento a los acuerdos
Poco después de las 12:30 horas, una decena de productores ingresó a las instalaciones de la Sader, continuando con los trabajos derivados del acuerdo alcanzado con el titular de la dependencia, Julio Berdegué, en la sede de la Secretaría de Gobernación.
Mauricio Pérez, agricultor de Guanajuato, destacó la importancia de estas reuniones:
“Estamos buscando encontrarnos con algunos industriales y ver las reglas de operación del fondo que ya conseguimos”.
El objetivo es transparente: garantizar que los apoyos lleguen a los productores y permitir que los acuerdos con la industria de maíz reflejen mejores precios y condiciones de venta.
Apoyo gubernamental y expectativas de los productores
Aunque el subsidio de 950 pesos por tonelada representa un respiro para los agricultores, los productores enfatizan que la demanda real sigue siendo de 7 mil 200 pesos por tonelada, cifra que consideran necesaria para mantener la sostenibilidad del campo mexicano.
Pérez explicó que en un buen año agrícola en Guanajuato se producen alrededor de 1 millón 200 mil toneladas de maíz. Con el beneficio actual, el apoyo alcanza apenas 900 mil toneladas, por lo que los productores consideran que se trata de una medida temporal y no de una solución definitiva.
“Lo que obtuvimos en realidad es un respiro; el sistema medular son los 7 mil 200 pesos (por tonelada de maíz), es una búsqueda de la agricultura a nivel nacional”, subrayó.
Levantamiento de bloqueos y comunicación con productores
Tras los acuerdos alcanzados, otros representantes de los agricultores se dirigieron a los bloqueos carreteros en los estados del Bajío para informar directamente a sus compañeros sobre los avances logrados en las reuniones con Sader y Gobernación.
El objetivo es comenzar a levantar los cierres y normalizar el tránsito en la región, mientras se avanza en la implementación de los apoyos y negociaciones con la industria. Este paso es clave para restaurar la actividad económica en el sector agrícola y garantizar que los beneficios lleguen de manera efectiva a los productores.
Próximos pasos en el diálogo agrícola
Las mesas de trabajo continuarán revisando las reglas de operación del fondo de apoyo y los acuerdos con la industria del maíz. Se espera que los encuentros permitan formalizar los beneficios, asegurar la transparencia en la entrega de recursos y generar un diálogo permanente entre productores, autoridades y compradores.
El compromiso de las autoridades es que los apoyos sean aplicables sin demora, mientras los productores buscan negociaciones más favorables que garanticen la viabilidad económica del maíz a nivel nacional.
El inicio de las mesas de trabajo entre Sader y agricultores de maíz marca un paso importante tras los bloqueos carreteros en el Bajío. Aunque el apoyo de 950 pesos por tonelada representa un alivio temporal, los productores mantienen como meta los 7 mil 200 pesos por tonelada, necesarios para la sostenibilidad del sector.
El diálogo con la industria y el gobierno busca consolidar un acuerdo efectivo, transparente y duradero, mientras los bloqueos se levantan y se restablece la normalidad en el transporte y comercialización del maíz en la región.
