El Partido Acción Nacional (PAN) en el Senado de la República prepara una estrategia para expresar su rechazo a la reforma judicial durante la toma de protesta de 881 jueces, magistrados y ministros, programada para el próximo lunes en la cámara alta del Congreso. Así lo confirmó el dirigente nacional del blanquiazul, Jorge Romero, quien evitó detallar si la intención es descarrilar la sesión solemne.
En conferencia de prensa, en el marco de la reunión plenaria de los senadores del PAN, Romero señaló que el grupo parlamentario no tiene intención de aplaudir un proceso que consideran descalificado desde su origen. “No vamos a aplaudir lo que es producto de un proceso que hemos descalificado desde el principio”, afirmó.
Debates internos sobre la estrategia a seguir
Durante la reunión plenaria, realizada a puerta cerrada en las oficinas del Senado, se discutieron las posibles formas de expresar el rechazo. Según versiones de los asistentes, la mayoría de los senadores coincidió en no protagonizar escándalos, mientras que algunos insistieron en protestar y hacer ruido dentro del recinto, incluso con altavoces.
Romero enfatizó que la intención es manifestarse durante el acto protocolario del lunes, sin detallar aún la forma concreta. “Ya encontraremos cómo”, señaló, destacando que se trata de un momento solemne, pero que el grupo debe decidir la manera más efectiva de expresar su rechazo a la elección de juzgadores derivada de la reforma judicial.
Cuestionamientos a la credibilidad de la elección de juzgadores
El dirigente del PAN reiteró que consideran que la elección que dio paso a la nueva integración del Poder Judicial carece de credibilidad. La bancada dará seguimiento puntual a las resoluciones que emitan los jueces y magistrados, observándolos como ciudadanos y no como amenaza.
Romero indicó que los jueces tendrán su prueba de fuego en casos como la controversia constitucional contra la llamada “ley censura” en Puebla y los amparos interpuestos contra la Ley de Población, referida por los panistas como la “ley espía”. La postura del PAN será medir la actuación de los nuevos juzgadores por cómo resuelvan estas controversias.
Coordinación interna y diálogo entre senadores
Por su parte, el coordinador de los senadores del PAN, Ricardo Anaya, confirmó que aún no se ha definido la forma de actuar el próximo 1° de septiembre. “Nosotros hemos señalado que este proceso ha sido fraudulento de principio a fin, y lo hemos señalado con argumentos y objetividad”, dijo.
Anaya subrayó que la bancada sigue dialogando internamente para definir la estrategia más adecuada y adelantó que se fijará una posición muy clara sobre la reforma judicial durante la toma de protesta.
Contexto de la reforma judicial
La reforma judicial, impulsada por el gobierno y aprobada recientemente, ha generado controversia en la oposición, principalmente por considerar que debilita la independencia de los juzgadores y concentra el poder en el ejecutivo. El PAN ha sostenido que la reforma no cumple con los estándares de transparencia y que afecta la confianza ciudadana en el sistema judicial mexicano.
Durante las últimas semanas, el tema ha dominado los debates parlamentarios y mediáticos, generando pronunciamientos de diferentes actores políticos sobre la credibilidad y legitimidad de los nuevos jueces y magistrados.
Declaraciones recientes de senadores y dirigentes
Romero también defendió declaraciones de la senadora Lilly Téllez sobre la intervención militar de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico, asegurando que fueron malinterpretadas y que en ningún momento se refirió a la entrada de tropas extranjeras al país.
Estas declaraciones reflejan la tensión que vive la bancada del PAN y su intención de mantener una posición crítica frente al gobierno, especialmente en asuntos que consideran estratégicos, como la independencia judicial y la defensa de los derechos ciudadanos.
El PAN se prepara para expresar su rechazo a la reforma judicial durante la toma de protesta de los 881 jueces, magistrados y ministros. La estrategia aún no está definida, pero la bancada mantiene la intención de manifestarse de manera firme, cuestionando la credibilidad de la elección de los nuevos juzgadores.
Con un enfoque en transparencia, legalidad y supervisión ciudadana, el PAN busca garantizar que las nuevas autoridades judiciales rindan cuentas y actúen conforme a la ley. La sesión del 1° de septiembre se perfila como un momento clave para la oposición, donde se combinarán el protocolo formal y la expresión crítica frente a una de las reformas más controvertidas de la actual legislatura.
