Marchas 8M: Gobierno de México pide diálogo y respeto a manifestaciones
Marchas 8M será una de las expresiones sociales más visibles en México durante el Día Internacional de la Mujer, y ante las movilizaciones previstas para el 8 de marzo, la Secretaría de Gobernación hizo un llamado a las autoridades estatales para no criminalizar las protestas y privilegiar el diálogo por encima del uso de la fuerza pública. La dependencia subrayó que el derecho a manifestarse forma parte esencial de la vida democrática y debe garantizarse con respeto a los derechos humanos y la libertad de expresión.

El pronunciamiento busca establecer un marco de actuación para los gobiernos locales, especialmente en ciudades donde cada año se registran marchas masivas que buscan visibilizar problemáticas como la violencia de género, los feminicidios y la desigualdad social. De acuerdo con la Secretaría de Gobernación, el objetivo es que la jornada del 8 de marzo sea un espacio de expresión libre, segura y respetuosa, tanto para las manifestantes como para la ciudadanía en general.
El llamado del gobierno ante las movilizaciones del 8M
Las Marchas 8M se han convertido en uno de los movimientos sociales más importantes de los últimos años en México y en muchos países del mundo. En ese contexto, la Secretaría de Gobernación emitió un comunicado en el que pidió a las autoridades estatales actuar con responsabilidad institucional, evitando prácticas que puedan interpretarse como criminalización de la protesta social.
La dependencia recordó que el Gobierno de México reconoce las movilizaciones como herramientas legítimas para visibilizar demandas sociales. Según el posicionamiento oficial, las autoridades tienen la obligación de garantizar que quienes participen en las protestas puedan hacerlo con seguridad, sin intimidación y sin represalias.
También se subrayó que la protesta pacífica es una forma fundamental de participación ciudadana en cualquier democracia. Por ello, el gobierno reiteró que el respeto a los derechos humanos debe guiar las acciones de las autoridades durante cualquier manifestación pública.
El protocolo para atender protestas sociales
Como parte de las medidas que buscan evitar confrontaciones, el gobierno federal recordó la existencia del Protocolo para la Atención y Gestión de la Protesta Pacífica, un instrumento que establece lineamientos para que las autoridades manejen las movilizaciones de forma preventiva y con enfoque de diálogo.
Este protocolo comenzó a desarrollarse durante la gestión de Claudia Sheinbaum como jefa de Gobierno de la Ciudad de México y posteriormente fue ampliado a nivel federal para ser compartido con los gobiernos estatales y municipales.
Entre las principales acciones contempladas se encuentran atender las demandas de los grupos manifestantes, establecer canales de comunicación directa, reducir tensiones y garantizar condiciones de seguridad para todos los involucrados. Además, el protocolo contempla la creación de puntos de evacuación y enlaces de comunicación para periodistas, con el fin de proteger el trabajo de los medios durante las movilizaciones.
Las autoridades federales señalaron que cada protesta tiene características distintas dependiendo del lugar donde se realice. Por ello, el protocolo puede adaptarse a las realidades locales, permitiendo que las autoridades tomen decisiones adecuadas según el contexto de cada ciudad o estado.
El decálogo del Gobierno de México sobre la protesta social
Dentro del comunicado, la Secretaría de Gobernación también difundió un decálogo que establece los principios que deben regir la actuación del Estado frente a la protesta social.
Entre los puntos más relevantes se encuentra el reconocimiento de que México es un país de hombres y mujeres libres de manifestar sus ideas y reunirse públicamente. El gobierno reiteró que no se debe discriminar ni criminalizar la protesta social, incluso cuando las manifestaciones representen posturas críticas o minoritarias.
Otro de los principios establece que el Estado debe garantizar la libertad de expresión sin afectar los derechos de terceros, evitando al mismo tiempo discursos que promuevan violencia o odio. En situaciones de tensión, el documento enfatiza que el diálogo siempre debe ser la primera herramienta para resolver conflictos, incluso cuando exista la posibilidad legal de usar la fuerza pública.
El decálogo también señala que el gobierno tiene la obligación de proteger la integridad física de las personas manifestantes, así como la seguridad de terceros y bienes públicos. Además, se establece el respeto absoluto a la labor de periodistas y comunicadores, quienes deben poder realizar su trabajo sin obstáculos durante cualquier protesta.
Finalmente, el documento subraya que las autoridades deben priorizar acciones preventivas, capacitación de cuerpos de seguridad y mecanismos de diálogo para evitar confrontaciones entre manifestantes y autoridades.
Una jornada clave para el movimiento feminista
Las Marchas 8M representan cada año una oportunidad para que miles de mujeres expresen sus demandas en temas como la igualdad de género, el acceso a la justicia y el fin de la violencia contra las mujeres.
En México, estas movilizaciones han crecido significativamente en participación durante la última década, convirtiéndose en uno de los movimientos sociales más visibles del país. Las protestas suelen reunir a colectivos feministas, estudiantes, organizaciones civiles y ciudadanas que buscan llamar la atención sobre problemáticas estructurales que afectan a millones de mujeres.
Ante este contexto, el llamado de la Secretaría de Gobernación pretende enviar un mensaje claro: las manifestaciones deben ser vistas como expresiones legítimas de la democracia, no como amenazas al orden público.
Si el diálogo, la prevención y el respeto a los derechos humanos se aplican de manera efectiva, las autoridades confían en que el Día Internacional de la Mujer pueda desarrollarse como una jornada de participación social y reflexión colectiva sobre los desafíos que aún enfrenta la igualdad de género en el país.