Mañaneras en estados violentos. A partir de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo llevará uno de los ejercicios políticos más visibles del poder ejecutivo directamente a las entidades más golpeadas por la inseguridad. La estrategia contempla realizar las sesiones del gabinete de seguridad y la conferencia matutina fuera de Palacio Nacional, en los estados que enfrentan mayores problemas de violencia.
El anuncio fue realizado durante su conferencia de prensa en la Ciudad de México, donde la mandataria compartió un balance de su reciente gira por Chihuahua y adelantó que el próximo año marcará un cambio en la dinámica territorial del gobierno federal. La decisión no es casual: busca enviar un mensaje político y operativo de cercanía, presencia y atención directa en las zonas más afectadas por la criminalidad.
Un mensaje político desde el territorio
Sheinbaum explicó que, a partir de 2026, se iniciarán visitas periódicas para realizar el gabinete de seguridad en distintos estados, particularmente los jueves o viernes, acompañadas de la conferencia matutina. La prioridad serán aquellas entidades que concentran los mayores desafíos en materia de seguridad pública.
Esta decisión recupera una práctica implementada durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, quien acostumbraba iniciar sus giras de fin de semana con reuniones de seguridad y mañaneras en distintos puntos del país. Sin embargo, el contexto actual imprime un nuevo significado a esta estrategia: se trata de enfrentar la violencia con presencia institucional directa.
La presidenta subrayó que estas acciones forman parte de un enfoque integral, donde la seguridad no se atiende únicamente desde el centro del poder, sino desde las realidades locales que viven millones de personas todos los días.
Mañaneras en estados violentos y la estrategia de seguridad
El anuncio de las mañaneras en estados violentos se inserta en una narrativa más amplia sobre cómo el nuevo gobierno concibe la seguridad pública. No se trata solo de coordinar operativos o revisar estadísticas, sino de mostrar que el Estado está presente donde más se le necesita.
Realizar el gabinete de seguridad en territorio permite a las autoridades federales evaluar de primera mano las condiciones locales, dialogar con gobiernos estatales y municipales, y ajustar estrategias conforme a la realidad específica de cada región. Además, la mañanera funciona como una plataforma de comunicación directa con la ciudadanía, donde se transparentan acciones y se envían señales claras sobre prioridades gubernamentales.
Para Sheinbaum, esta combinación de operación y comunicación es clave para recuperar la confianza de la población en zonas donde la violencia ha erosionado el tejido social.
Continuidad y sello propio
Aunque la estrategia tiene antecedentes en la administración anterior, la presidenta busca imprimirle su propio sello. En su mensaje, destacó que el trabajo territorial no se limitará únicamente a temas de seguridad, sino que irá acompañado de avances en infraestructura, salud y desarrollo social.
Sheinbaum adelantó que en enero de 2026 se inaugurarán hospitales, carreteras y otras obras en distintas regiones del país, como parte de una agenda que busca atender las causas estructurales de la violencia. El enfoque, reiteró, es integral: seguridad, bienestar y desarrollo deben avanzar de manera conjunta.
“Ahí vamos, trabajando”, expresó la mandataria, dejando claro que la presencia en los estados no será solo simbólica, sino acompañada de resultados concretos.
La mañanera como herramienta de gobernabilidad
Desde su creación, la conferencia matutina se ha consolidado como un instrumento central de comunicación política en México. Llevarla a los estados con mayor violencia implica asumir riesgos, pero también abre una oportunidad para transformar su significado.
En estos contextos, la mañanera deja de ser únicamente un espacio informativo y se convierte en una señal de respaldo institucional. Para comunidades afectadas por la inseguridad, ver al gabinete de seguridad y a la presidenta en su territorio puede interpretarse como un acto de reconocimiento a sus problemáticas.
Además, la cobertura mediática que generan las mañaneras en estados violentos amplifica el foco nacional sobre regiones que, en muchas ocasiones, solo aparecen en la agenda pública a través de notas de violencia.
Un giro estratégico rumbo a 2026
El anuncio marca un punto de inflexión en la forma en que el gobierno federal planea enfrentar uno de los retos más complejos del país. Al trasladar la mañanera y el gabinete de seguridad a los estados con mayores índices delictivos, Sheinbaum apuesta por una estrategia de proximidad, coordinación y visibilidad.
A medida que se acerque 2026, estas visitas se convertirán en un termómetro político y operativo para evaluar el impacto real de la política de seguridad. Más allá del simbolismo, el reto será traducir la presencia en territorio en mejoras tangibles para la población.
Con esta decisión, la presidenta coloca a las mañaneras en estados violentos como un eje central de su estrategia de seguridad y gobernabilidad, reforzando la idea de que el combate a la violencia no se dirige solo desde los escritorios, sino desde el contacto directo con la realidad del país.
