Este domingo arrancaron las campañas para renovar la mitad del Poder Judicial en México, en un proceso histórico porque, por primera vez, los jueces y magistrados serán elegidos por voto popular. A diferencia de otras elecciones, estas campañas no tendrán financiamiento público y dependerán principalmente de las redes sociales para darse a conocer.
A nivel federal, los ciudadanos votarán para elegir a los nuevos ministros de la Suprema Corte de Justicia, jueces de distrito y magistrados de circuito, así como a los integrantes del Tribunal de Disciplina Judicial. En total, hay 3,422 candidatos que competirán por 881 cargos. Además, en 19 estados también se renovarán jueces y magistrados locales el próximo 1 de junio.
Dado que los candidatos no pueden organizar mítines masivos ni colocar anuncios en espectaculares o bardas, sus campañas se enfocarán en redes sociales, debates, foros de discusión y reuniones más pequeñas. Tampoco podrán pagar publicidad en radio, televisión o medios digitales, pero sí imprimir folletos, producir contenido para redes sociales y cubrir gastos de transporte, hospedaje y asesorías de imagen.
El Instituto Nacional Electoral (INE) estableció límites de gasto para cada cargo. Por ejemplo, quienes compiten por un puesto en la Suprema Corte o el Tribunal Electoral pueden gastar hasta 1.4 millones de pesos, mientras que los candidatos a jueces de distrito tienen un tope de 220 mil pesos. Sin embargo, algunos consejeros del INE han cuestionado estas cifras, pues consideran que favorecen a quienes tienen más recursos.
Las reglas de fiscalización son estrictas: cualquier irregularidad en el manejo del dinero podría llevar a multas o incluso la cancelación de la candidatura. Además, los aspirantes no pueden hacer campaña en conjunto ni repartir regalos, dinero o beneficios a la población. También se prohíbe el uso de materiales contaminantes en su propaganda.
Para evitar influencias externas, el INE ha prohibido que cualquier nivel de gobierno, funcionarios públicos o líderes religiosos promuevan el voto o apoyen a algún candidato. Solo el propio INE podrá realizar actividades para informar a la ciudadanía sobre esta elección inédita.
LO QUE SÍ PUEDEN HACER LOS CANDIDATOS:
- Usar vehículos blindados y contar con escoltas o seguridad personal si lo consideran necesario por cuestiones de seguridad. Deben informar al INE qué cargo ocupan actualmente.
- Utilizar tarjetas de crédito personales y solicitar préstamos bancarios, siempre que provengan de instituciones financieras mexicanas y se liquiden antes del 15 de julio de 2025.
- Hacer campaña en redes sociales y plataformas como YouTube, pero sin pagar para promocionar su contenido.
- Tener su propia página web o aplicación para difundir su propuesta.
- Usar propaganda impresa en papel biodegradable. También pueden portar camisas u otras prendas con su nombre.
LO QUE NO PUEDEN HACER LOS CANDIDATOS:
- Recibir dinero de personas físicas, amigos o proveedores que no estén registrados ante el INE.
- Organizar eventos con templete, sonido o carpas. Solo pueden realizar reuniones sencillas en espacios abiertos, sin costos adicionales ni equipos de sonido sofisticados (pueden usar un megáfono).
- Utilizar vehículos prestados ni aceptar apoyo voluntario gratuito, ya que se considera una aportación en especie prohibida.
- Pagar por publicidad digital en redes sociales o cualquier otra plataforma en línea.
- Vestir a su equipo de campaña con uniformes personalizados.
