¿El gasolinazo que no fue o un discurso vacío de la oposición?
En un inicio de año marcado por tensiones políticas y económicas, el debate sobre el precio de la gasolina se ha convertido en el tema central de una oposición que parece no encontrar su rumbo. Mientras Claudia Sheinbaum alcanza sus primeros 100 días como presidenta con una aprobación de 78%, según datos de EL FINANCIERO, el PAN y el PRI han intentado prender la mecha con un “gasolinazo discursivo” que, a todas luces, no tiene el mismo impacto que los aumentos de 2016.
¿Por qué no cuaja el discurso del PAN y PRI?
En 2016, los aumentos del 14% en la gasolina Magna y del 20% en la Premium, implementados por el PRI, generaron una crisis social y política de grandes dimensiones. Hoy, con un aumento promedio de 20 centavos por litro, las condiciones son diferentes, tanto en lo económico como en la percepción pública.
El IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios), que ahora critican los panistas, fue diseñado para equilibrar las finanzas públicas, y aunque la presidenta Sheinbaum no ha reducido el precio de los combustibles como Morena prometió en campaña, su administración sigue subsidiando este impuesto para evitar aumentos abruptos.
¿Qué dice la oposición?
Jorge Romero, líder nacional del PAN, lanzó recientemente una campaña exigiendo que Morena baje los precios de la gasolina a menos de 20 pesos. La propuesta incluye reducir drásticamente el IEPS, sin considerar que esto significaría recortar recursos destinados a infraestructura, programas sociales y seguridad pública.
Sin embargo, esta narrativa no parece estar resonando con la ciudadanía:
- La encuesta de EL FINANCIERO refleja que el manejo económico de Sheinbaum ha mejorado su aprobación de 56% a 66%, mostrando que la población reconoce su esfuerzo por mantener estabilidad en medio de los retos globales.
- El discurso opositor se enfrenta a una contradicción histórica: el IEPS es un impuesto que los mismos gobiernos de PRI y PAN implementaron y defendieron durante años.
Sheinbaum y su manejo económico: ¿un reto para la oposición?
A diferencia de 2016, donde los aumentos de gasolina fueron justificables pero políticamente mal manejados, Sheinbaum ha optado por políticas de subsidio al IEPS, evitando un impacto directo en el bolsillo de los mexicanos.
Esto le ha permitido fortalecer su narrativa de estabilidad económica, incluso en medio de críticas.
Por otra parte, el PAN y el PRI parecen más interesados en explotar el recuerdo del «gasolinazo» que en presentar propuestas viables para la economía nacional.
¿Qué sigue para el PAN y el PRI?
La polémica en torno a los precios de la gasolina ha expuesto una oposición carente de estrategias innovadoras y soluciones concretas. En lugar de capitalizar los retos que enfrenta Morena, se han limitado a explotar promesas incumplidas que, aunque políticamente efectivas en el pasado, ya no conectan con la realidad de 2025.
Si el PAN y el PRI realmente aspiran a ser un contrapeso político relevante, deberán dejar atrás las tácticas de «gasolinazo discursivo» y presentar propuestas claras, viables y ajustadas a las necesidades de un México que exige responsabilidad y visión.
¡Únete a nuestro canal en WhatsApp! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil.
