Doble tormenta para Sheinbaum: Gertz a CIDH y crisis en LA con EEUU

Doble tormenta para Sheinbaum: Gertz a CIDH y crisis en LA con EEUU

Inicio de sexenio de Sheinbaum marcado por denuncia a Gertz en CIDH y tensión con EEUU por protestas en Los Ángeles. Descubre cómo estos desafíos impactan su gobierno.

El arranque del gobierno de Claudia Sheinbaum se ve sacudido por dos frentes críticos: la denuncia internacional contra el Fiscal Gertz Manero y la escalada de tensiones con Estados Unidos derivada de las protestas migratorias en Los Ángeles. 

Apenas iniciando su mandato, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta un panorama complejo, con desafíos significativos tanto en la arena de la justicia interna como en la delicada relación bilateral con Estados Unidos. La formalización de una denuncia contra el Fiscal General Alejandro Gertz Manero ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por parte de Alejandra Cuevas, y las crecientes fricciones con Washington a raíz de las masivas protestas antimigrantes en Los Ángeles, configuran una «prueba de fuego» temprana para el nuevo gobierno. 

El Frente Interno: El Caso Gertz Manero y la Sombra de la Impunidad

La decisión de Alejandra Cuevas de llevar su caso contra el fiscal Gertz Manero a la CIDH, acusándolo de persecución y de haberla encarcelado injustamente, representa un golpe considerable a la imagen de la justicia mexicana.  (Ver detalles en la nota de Última Hora México). Este movimiento ocurre a pesar de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ya había ordenado la liberación de Cuevas, lo que sugiere una profunda desconfianza en la capacidad del sistema nacional para ofrecer una reparación integral o garantizar la no repetición mientras el fiscal, nombrado en el sexenio anterior pero cuya continuidad podría ser tema para Sheinbaum, siga en funciones.

El anterior presidente, Andrés Manuel López Obrador, había manifestado públicamente su respaldo a Gertz Manero.  Esta herencia podría transferir una presión considerable al gobierno de Sheinbaum, que deberá definir una postura clara y, posiblemente, acciones concretas si busca distanciarse de las controversias que rodean al fiscal y reafirmar un compromiso genuino con el estado de derecho.

El Frente Externo: Protestas en Los Ángeles y Acusaciones Cruzadas

Paralelamente, la situación en Los Ángeles, California, se ha convertido en un foco de tensión. Las masivas protestas contra las redadas migratorias ordenadas por la administración de Donald Trump, que han incluido el despliegue de marines y de la Guardia Nacional, han tenido un fuerte componente de la diáspora mexicana.  La visible presencia de banderas mexicanas en estas manifestaciones ha sido utilizada por algunos sectores en Estados Unidos para alimentar una narrativa de «invasión extranjera». 

En este caldeado ambiente, han surgido acusaciones directas contra la presidenta Sheinbaum. Figuras republicanas como la gobernadora de Dakota del Sur, Kristi Noem, la han señalado de «alentar» las protestas en Los Ángeles, aseveraciones que Sheinbaum ha rechazado categóricamente calificándolas de «absolutamente falsas».  Por su parte, Donald Trump ha amenazado con imponer más aranceles a México si el gobierno de Sheinbaum no actúa contra políticos de Morena supuestamente ligados al narcotráfico. 

Es absolutamente falso. – Claudia Sheinbaum, sobre las acusaciones de incitar protestas en Los Ángeles. 

El gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, ha negado estar recibiendo presiones de Estados Unidos para investigar a políticos por vínculos con cárteles.  En un encuentro definido como de «cortesía», Sheinbaum expuso al embajador estadounidense Ken Salazar su desacuerdo con las redadas migratorias.  Mientras tanto, figuras oficialistas como Gerardo Fernández Noroña han salido en defensa de la presidenta, arremetiendo contra la oposición mexicana por, según él, hacer eco de los ataques originados en Estados Unidos.  La situación se tornó más grave con la acusación federal contra un ciudadano mexicano por intento de asesinato, tras presuntamente lanzar una bomba Molotov a policías durante los disturbios en Los Ángeles. 

Un Delicado Equilibrio para el Nuevo Sexenio

Estos dos frentes de crisis obligan al gobierno de Sheinbaum a transitar por una cuerda floja. Internamente, el caso Gertz-CIDH pone a prueba su voluntad política para enfrentar la corrupción y la impunidad, incluso si involucra a figuras poderosas heredadas. Externamente, la tensión con Estados Unidos requiere una diplomacia hábil que defienda los derechos de los connacionales y la soberanía nacional sin escalar el conflicto, especialmente ante la amenaza de represalias comerciales.

La interconexión de la política interna mexicana con la dinámica estadounidense es evidente. La migración y la seguridad son temas recurrentemente politizados en ambos lados de la frontera, susceptibles de ser explotados con fines electorales o para justificar agendas políticas. La manera en que la presidenta Sheinbaum navegue estas primeras tormentas podría definir la percepción temprana de su liderazgo y su capacidad para gestionar crisis complejas que tienen profundas implicaciones para la gobernabilidad, la justicia y las relaciones internacionales de México.

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