Corrupción e ineficiencia: 5 mil quejas contra el servicio público

Corrupción e ineficiencia: 5 mil quejas contra el servicio público
Corrupción e ineficiencia: 5 mil quejas contra el servicio público

En la Ciudad de México, la confianza ciudadana hacia el servicio público enfrenta un duro golpe. Durante el primer año del actual gobierno, la Secretaría de la Contraloría General recibió 5 mil 204 quejas, reflejo de la frustración de miles de capitalinos ante la corrupción y la ineficiencia cotidiana.

La contralora Nashieli Ramírez Hernández, quien asumió el cargo hace un mes, reveló ante el Congreso capitalino que la mayoría de estas quejas no provienen de grandes escándalos mediáticos, sino de la vida diaria: funcionarios que piden dinero para permitir estacionarse, retrasos en la llegada de pipas de agua o empleados que simplemente no atienden al ciudadano.

“Estamos hablando del reclamo cotidiano, del ‘atiéndeme bien’. La corrupción no sólo es lo que sale en los medios, también es el mal servicio”, enfatizó Ramírez.

Las alcaldías concentran la mayoría de las quejas

De acuerdo con la Contraloría, la mayoría de los reclamos se originan en las alcaldías, mientras que las dependencias del gobierno central registran un menor número. Sin embargo, la cifra total es alarmante: 7 mil 266 denuncias se relacionan con actos de corrupción cometidos por servidores públicos.

Ramírez subrayó que su objetivo no es solo sancionar, sino transformar la cultura institucional.

“Tenemos que dejar atrás la formación punitivista del servidor público y fortalecer las competencias internas. Queremos una Contraloría más humana y cercana a la gente”, señaló.

Reeducar a los servidores públicos

Una de las estrategias clave, explicó la contralora, ha sido implementar capacitaciones para funcionarios que atienden directamente al público. Según Ramírez, muchos de ellos se sorprendieron con esta medida, pero reconoció que será fundamental, pues el próximo año “saldrán a las calles” a atender directamente las quejas ciudadanas.

El propósito es claro: pasar de la reacción a la prevención, formando funcionarios con empatía, vocación de servicio y cero tolerancia a la corrupción.

Reforzar servicios y comunicación con la ciudadanía

Por su parte, el secretario de Participación Ciudadana, Tomás Pliego, adelantó una noticia alentadora: el gobierno capitalino destinará una inversión histórica para 2026 con el objetivo de mejorar los servicios básicos.

El plan incluye recursos millonarios para bacheo, drenaje, banquetas y alumbrado público, además de proyectos hidráulicos con apoyo federal para resolver el problema del agua y las anegaciones.

Pliego insistió en que el gobierno debe estar presente en territorio, explicando directamente a los vecinos el propósito de las obras, su costo y plazos.

“Un gobierno que no pregunta a su pueblo es autoritario”, afirmó.

Un cambio de rumbo en la relación gobierno-ciudadanía

Las más de cinco mil quejas no solo representan inconformidad: también son una oportunidad para construir un nuevo modelo de atención pública basado en la transparencia, la rendición de cuentas y la participación ciudadana.

La Contraloría busca convertir las denuncias en aprendizaje institucional, fortalecer la confianza social y demostrar que el servicio público puede y debe mejorar. Como resumió Ramírez:

“El ciudadano no pide milagros, pide eficiencia, honestidad y respeto”.

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