El debut internacional de Claudia Sheinbaum en la Cumbre del G20 marcó el regreso de México a los foros globales tras años de ausencia. Su presencia y propuestas dejaron huella: reducir 1% del gasto militar mundial para combatir la pobreza y el cambio climático, y presentar el programa Sembrando Vida como ejemplo de acción social y ambiental.
Sin embargo, ¿realmente este programa representa el modelo de éxito que México debería presumir en el extranjero?
Sembrando Vida: Un modelo con grietas
El programa Sembrando Vida, creado durante la administración pasada, busca reforestar y combatir la pobreza mediante subsidios a agricultores. Pero las cifras y evaluaciones cuentan una historia diferente:
- Deforestación para «reforestar»
Muchos beneficiarios talaron árboles maduros para cobrar el subsidio y sembrar nuevos. Esta práctica contradice el propósito ambiental del programa, ya que un árbol joven tarda décadas en absorber la misma cantidad de CO2 que uno adulto. - Recortes presupuestales
A pesar de su importancia teórica, Sembrando Vida sufrió reducciones continuas de presupuesto. Esto cuestiona el compromiso del gobierno anterior con el programa. - Falta de métricas claras
No existen padrones públicos ni evaluaciones robustas que verifiquen su impacto real. Esto dificulta demostrar que las inversiones realmente han contribuido a reforestar zonas previamente deforestadas. - Expansión a Centroamérica sin resultados visibles
México ha destinado recursos a Guatemala, Honduras y El Salvador para replicar el programa, pero sin informes detallados de resultados.
La propuesta del 1%: Idealismo vs. Realismo
En su intervención en el G20, Sheinbaum propuso que los países destinen 1% de su gasto militar a combatir el cambio climático y la pobreza. Aunque bien intencionada, esta propuesta enfrenta varios desafíos:
- Desafíos de implementación: Las prioridades militares de potencias como EE.UU., Rusia y China hacen poco viable un cambio significativo.
- Precedentes limitados: Iniciativas similares han encontrado resistencias políticas y presupuestales.
Como dijo la presidenta: «Prefiero ser idealista que conformista.» Sin embargo, la política internacional requiere pragmatismo para convertir ideales en realidades.
El regreso de México a la diplomacia internacional
El verdadero éxito de Sheinbaum en el G20 radicó en su agenda bilateral. En menos de una semana, sostuvo reuniones con líderes de Estados Unidos, Francia, India, Brasil y Canadá, entre otros. Estas reuniones representan una oportunidad para posicionar a México como un actor clave en la región.
El contexto global: Ucrania, Rusia y Trump
Mientras Sheinbaum buscaba cooperación internacional, el mundo enfrenta tensiones crecientes:
- EE.UU. y los misiles para Ucrania
Joe Biden autorizó el uso de misiles de largo alcance, una medida que podría escalar el conflicto con Rusia. - La sombra de Trump
Con el regreso de Donald Trump, los apoyos a Ucrania y las políticas multilaterales de Biden podrían revertirse, afectando el equilibrio global. - El riesgo de un conflicto mayor
Un ataque de Ucrania con misiles estadounidenses podría desatar una respuesta más agresiva de Rusia, arrastrando a la OTAN y a otros países al conflicto.
El reto de Sheinbaum en la escena global
La participación de México en el G20 es un avance importante tras años de aislamiento. Sin embargo, los desafíos domésticos, como la falta de transparencia en programas como Sembrando Vida, y las tensiones globales exigen una estrategia más sólida y pragmática.
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