
Narcotráfico, un obstáculo clave para el diálogo bilateral
En medio de las negociaciones para firmar un nuevo acuerdo de seguridad entre México y Estados Unidos, el prestigioso diario The Wall Street Journal ha revelado que los cárteles del narcotráfico están dificultando el entendimiento entre la presidenta Claudia Sheinbaum y su homólogo estadounidense, Donald Trump.
Uno de los casos más sensibles señalados en el artículo es la fuga de Zhi Dong Zhang, un ciudadano chino requerido por la justicia estadounidense por su presunta participación en redes de lavado de dinero y tráfico de drogas sintéticas como fentanilo y metanfetaminas. Zhang escapó de su arresto domiciliario en México, pese a estar bajo vigilancia de la Guardia Nacional, lo que generó un fuerte revuelo político y diplomático.
La presión de Trump: cárteles como «terroristas»
Desde que volvió a la presidencia, Donald Trump ha intensificado la presión sobre México, exigiendo acciones contundentes contra los grupos del crimen organizado, a los que ha llegado a calificar como organizaciones terroristas. Esta retórica ha sido acompañada de amenazas comerciales, como la imposición de aranceles fuera del T-MEC y nuevos gravámenes, argumentando que “México no ha hecho lo suficiente contra los cárteles”.
Frente a este escenario, Claudia Sheinbaum ha tratado de mantener una posición firme pero conciliadora, anunciando que durante la segunda semana de julio se formalizaría un acuerdo de cooperación en materia de seguridad con Washington. Sin embargo, episodios como la fuga de Zhang podrían estar entorpeciendo los avances diplomáticos, según sugiere el diario estadounidense.
El caso Zhi Dong Zhang y su impacto internacional
Zhang, cuyo proceso de extradición a Estados Unidos estaba en marcha, logró escapar tras hacer un agujero en la pared de su casa, donde cumplía prisión domiciliaria. El hecho ocurrió a pesar de la custodia de elementos de la Guardia Nacional, lo que despertó serias dudas sobre la eficacia y compromiso de las autoridades mexicanas en casos de alto perfil.
De acuerdo con fuentes cercanas citadas por The Wall Street Journal, esta fuga generó una “profunda molestia en la presidenta Sheinbaum”, ya que ocurre justo cuando la administración estadounidense exige resultados concretos en el desmantelamiento de los cárteles que trafican drogas hacia el norte del continente.
La figura de Zhang se había vuelto particularmente sensible por tratarse de un enlace clave entre mafias asiáticas y cárteles mexicanos, una conexión que según autoridades internacionales, facilita el tráfico de precursores químicos para la producción de drogas sintéticas.
Un acuerdo bilateral bajo tensión
Aunque el gobierno de Sheinbaum ha reiterado su intención de fortalecer la cooperación con Estados Unidos, los episodios recientes podrían debilitar la confianza entre ambas administraciones. En el contexto del nuevo acuerdo de seguridad, Washington no solo espera colaboración en inteligencia, sino también acciones operativas contundentes que garanticen resultados visibles.
La presión no solo proviene del Ejecutivo estadounidense. En el Congreso de EE.UU., algunos legisladores han propuesto declarar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras, lo que podría tener implicaciones legales y políticas de gran alcance, incluyendo la intervención directa en suelo mexicano bajo ciertas condiciones.
El reto de reconstruir la confianza
La fuga de Zhi Dong Zhang se suma a una larga lista de incidentes que han deteriorado la confianza bilateral en temas de seguridad y combate al narcotráfico. Para Claudia Sheinbaum, la prioridad será no solo sellar el acuerdo de cooperación, sino también demostrar que su gobierno tiene el control operativo sobre casos clave y que está dispuesto a actuar con contundencia contra las redes del crimen organizado.
Mientras tanto, la relación con Estados Unidos continúa siendo una de las más sensibles y estratégicas para México, especialmente bajo una administración como la de Trump, marcada por una retórica firme y condiciones exigentes. En este nuevo capítulo, la seguridad compartida será la prueba más difícil de superar.