El presidente Nayib Bukele sorprendió al país con el nombramiento de Karla Trigueros, capitán del Ejército salvadoreño, como nueva ministra de Educación. Su llegada marca un antes y un después en la política educativa nacional, con medidas que buscan reforzar la disciplina escolar, el civismo y la identidad nacional en cada centro educativo.
Una ministra militar en el aula
Trigueros no es una funcionaria cualquiera. Durante la pandemia, lideró operaciones logísticas para la vacunación y la distribución de recursos médicos, mostrando capacidad de organización bajo presión. Ahora, como ministra, trasladará esa experiencia al sistema educativo salvadoreño.
El memorándum emitido el 18 de agosto de 2025 fue claro: los directores de escuelas deberán recibir a los estudiantes personalmente, verificar que lleven uniforme limpio, corte de cabello adecuado y un ingreso ordenado con saludo respetuoso.
“Los directores deben ser modelos de orden y disciplina para nuestros estudiantes”, afirmó Trigueros en su cuenta oficial de X.
Lunes cívicos: tradición y patriotismo en las aulas
Una de las disposiciones más llamativas es la instauración de los lunes cívicos obligatorios en todas las escuelas públicas. Desde el 1 de septiembre, cada inicio de semana los estudiantes participarán en un protocolo que incluye:
- Formación en orden y disciplina.
- Ingreso y retiro del Pabellón Nacional.
- Entonación del Himno Nacional.
- Oración a la Bandera.
- Ponencia estudiantil sobre un personaje histórico o hecho nacional.
Para garantizar estas actividades, el ministerio entregará 300 dólares por escuela destinados a banderas, guantes y materiales.
“Queremos que cada alumno viva el civismo desde temprana edad. Se trata de fortalecer la identidad nacional y el respeto a los símbolos patrios”, declaró la ministra.
El trasfondo político: disciplina y militarización
El nombramiento de una militar en el área de Educación refuerza la tendencia de militarización del gobierno de Bukele, que ha colocado a oficiales en carteras estratégicas. Para muchos, esta estrategia responde a la búsqueda de un Estado basado en orden, civismo y respeto a la autoridad.
El propio Bukele destacó: “La nueva ministra es capitán y doctora, una combinación que refleja liderazgo y compromiso. Su misión es preparar a futuras generaciones con disciplina y valores”.
Voces a favor y en contra
Padres y docentes reaccionaron con opiniones divididas. Algunos celebran que finalmente se dé prioridad al respeto en las aulas, mientras otros advierten que el enfoque disciplinario puede derivar en rigidez excesiva.
Estudiantes consultados expresaron curiosidad por los lunes cívicos, aunque admitieron que los ven como un cambio fuerte frente a la rutina escolar habitual.
Un giro educativo con mirada al futuro
Más allá de la controversia, la llegada de Trigueros plantea una transformación profunda: una escuela que no solo enseña matemáticas o literatura, sino que forma ciudadanos disciplinados, patriotas y comprometidos con el país.
Con estos cambios, el sistema educativo salvadoreño se convierte en un laboratorio político y social, donde se pondrá a prueba la visión de Bukele sobre el nuevo El Salvador.
