La tarde del domingo, mientras los ríos aún mostraban signos de crecida, cientos de familias en Veracruz y Puebla aguardaban noticias sobre la ayuda que el gobierno federal prometió tras las intensas lluvias que azotaron la región. Hoy, la Secretaría del Bienestar inició el censo de damnificados en cinco estados: Veracruz, Hidalgo, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí, marcando el primer paso hacia la reconstrucción y apoyo a los afectados.
Brigadas en acción: recorriendo zonas inaccesibles
Ariadna Montiel, titular de la Secretaría del Bienestar, explicó que se desplegarán 600 brigadas integradas por tres mil personas para realizar el levantamiento de información, incluso en zonas donde no hay acceso vehicular. «Si se puede llegar a pie, allí estaremos», aseguró la funcionaria, enfatizando la importancia de no dejar ninguna comunidad sin apoyo.
Estas brigadas visitarán hogares y comercios, registrando daños estructurales, pérdidas materiales y afectaciones en la agricultura y ganadería, con el fin de tener un panorama completo de la emergencia. Este enfoque busca garantizar que los apoyos a damnificados lleguen de manera justa y eficiente, priorizando a quienes más lo necesitan.
Apoyos iniciales para limpieza y enseres
El censo no solo permitirá conocer los daños, sino que también dará inicio a la entrega de apoyos iniciales para limpieza, como kits de limpieza y materiales básicos para recuperar espacios habitables. Posteriormente, las familias afectadas podrán recibir electrodomésticos y enseres menores, como estufas, refrigeradores, colchones y vajillas, siguiendo experiencias de siniestros previos.
La presidenta Claudia Sheinbaum será la encargada de determinar los apoyos específicos para cada estado, basándose en los resultados del censo. La transparencia y eficiencia serán clave, sobre todo en zonas donde los daños fueron más severos y la recuperación será más lenta.
Agricultura y ganadería: un registro vital
No solo se trata de viviendas y comercios. La recuperación de las áreas agrícolas y ganaderas afectadas es crucial para garantizar la seguridad alimentaria y la estabilidad económica de las comunidades. El censo permitirá identificar cultivos perdidos, ganado afectado y necesidades de reactivación del sector rural, asegurando que la ayuda llegue a quienes dependen directamente de estas actividades.
La importancia de un censo preciso
El registro de damnificados es más que un trámite administrativo; es una herramienta estratégica para la reconstrucción y la entrega de apoyos a familias afectadas. Cada dato recabado contribuye a que el gobierno pueda planificar recursos de manera efectiva, prevenir fraudes y garantizar que nadie quede sin asistencia.
Con la coordinación de las brigadas y la supervisión de la Secretaría del Bienestar, las familias de Veracruz, Hidalgo, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí tienen un camino claro hacia la recuperación, con la esperanza de que, tras la adversidad, la reconstrucción será posible y equitativa.
