
Apenas nueve días después de rendir protesta como jueza de distrito en materia penal, Irlanda Gabriela Pacheco Torres solicitó al Senado una licencia temporal para separarse del cargo hasta el 2 de marzo de 2026. La petición busca darle espacio para concluir su labor como directora general de Evaluación en la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), puesto que ocupa desde febrero pasado.
La decisión, presentada formalmente ante el pleno de la Cámara Alta, abre un debate sobre la compatibilidad de funciones, la autonomía judicial y el equilibrio entre responsabilidades administrativas y judiciales.
Una licencia con efectos inmediatos
En su escrito, Pacheco Torres solicitó licencia sin goce de sueldo y con efectos inmediatos, hasta marzo del próximo año. La jueza explicó que su cargo actual en la ANAM implica tareas de alta responsabilidad como la supervisión, evaluación y seguimiento de procedimientos administrativos, revisiones y auditorías, lo que requiere un cierre ordenado y transparente.
De no hacerlo, argumentó, podría haber afectaciones en la operación institucional y en la correcta entrega de responsabilidades dentro de la dependencia.
El argumento de compatibilidad
Uno de los puntos centrales de la solicitud es que el puesto que ocupa en la ANAM no le exigió separarse previamente para contender en el proceso electoral en el que resultó electa jueza. Según su planteamiento, la licencia temporal permitirá cumplir con la conclusión de sus deberes administrativos sin que ello interfiera con el ejercicio pleno, independiente e imparcial de la función judicial que asumirá el próximo año.
Fundamentos legales de la petición
En su escrito, Pacheco Torres citó como base jurídica los artículos 76, fracción VIII, y 98, párrafo tercero, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. También hizo referencia a los artículos 230, 233 y 242 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, así como a los artículos 230, numeral 1, fracción VIII, y 259, numeral 1, del Reglamento del Senado.
Estos marcos normativos permiten a los jueces solicitar licencias temporales en casos justificados, siempre que se preserve la integridad y autonomía del cargo judicial.
Contexto de su designación
Irlanda Gabriela Pacheco Torres fue elegida por el Senado en el proceso electoral de junio pasado, y rindió protesta apenas hace unos días. Su nombramiento formó parte de una serie de designaciones para cubrir vacantes en el Poder Judicial de la Federación, en un contexto donde la independencia judicial se encuentra bajo constante escrutinio público.
La particularidad de su caso radica en que, a diferencia de otros perfiles, su trayectoria reciente estaba vinculada a la administración pública federal y no exclusivamente a la carrera judicial.
Impacto en el Poder Judicial
La solicitud de licencia abre interrogantes sobre el impacto que puede tener en la percepción pública del Poder Judicial. Por un lado, la medida refleja un intento de responsabilidad administrativa al buscar un cierre transparente en la ANAM. Por otro, algunos especialistas advierten que este tipo de licencias puede ser visto como un retraso en la incorporación de nuevos jueces en momentos donde la carga laboral en los tribunales federales es alta.
Además, el hecho de que la petición se haya dado apenas nueve días después de su nombramiento genera cuestionamientos sobre la planeación y previsión al aceptar el cargo judicial.
Reacciones esperadas en el Senado
El Senado deberá resolver la solicitud en las próximas sesiones. De aprobarse, Pacheco Torres se reincorporaría a sus funciones judiciales en marzo de 2026, mientras que durante ese tiempo no recibiría sueldo ni beneficios asociados a su nombramiento.
Aunque no se han registrado posturas oficiales de los grupos parlamentarios, el tema podría generar debate sobre los criterios de selección de jueces y la forma en que se permite a ciertos funcionarios transitar entre cargos administrativos y judiciales.
La petición de Irlanda Gabriela Pacheco Torres para obtener licencia a solo nueve días de asumir como jueza de distrito refleja la tensión entre los compromisos administrativos en la ANAM y la responsabilidad de asumir un cargo de alta relevancia en el Poder Judicial.
Si bien su solicitud se apega al marco legal, la decisión final del Senado marcará un precedente sobre la flexibilidad con la que se administran las licencias en la judicatura y pondrá a prueba la percepción ciudadana sobre la independencia judicial en México.